Fiscalía-PGR, contra los periodistas

A los gobernantes les repatea que existan los periodistas. Y más que en la Constitución y sus leyes reglamentarias, incluyendo las respectivas de los derechos humanos, se mantenga la libertad de expresión como una conquista política, para que los mexicanos tengan cómo manifestar sus opiniones. No se acaba de publicar una información y comentario con crítica sobre atentados, secuestros y homicidios de periodistas, cuando en Morelia, Michoacán, el comunicador e investigador Edgardo Morales –quien acaba de presentar su libro Palabra de caballero, donde se narra la historia de Los Caballeros Templarios– declaró: “Soy objeto de persecuciones y amenazas del gobierno federal y sus policías y soldados, al grado de que me tuve que cambiar de Apatzingán, con todo y mi familia”, como recogió la información el reportero-corresponsal Ernesto Martínez Elorriaga (La Jornada, 23 de julio de 2012).
Dueños de los medios… ¿Y los fines del periodismo?

Los dueños del periodismo. Claves de la estructura mediática mundial y de España, de Ramón Reig (sección Multimedia de editorial Gedisa), circula desde finales del año pasado, y como se dice y lo cumplo: meto las manos al fuego por él, dada su calidad y valentía para cuestionar e informar con veracidad.
¿Gobierno de hombres o gobierno de leyes?

Con motivo de la petición sustentada en un catálogo jurídico-político-democrático y republicano de cuestionamientos al reciente proceso electoral, centrado en la elección presidencial, se han manifestado quienes suponen que ese proceso es ya un expediente cerrado, cuando falta aún su dictamen-resolución de validez. La segunda fuerza electoral (Partido de la Revolución Democrática-Partido del Trabajo-Movimiento Ciudadano) y en menor medida, la tercera de ellas (el Partido Acción Nacional), con fundamentados argumentos y pruebas de que la asistencia a las urnas estuvo viciada de ilegalidad (antes, durante y después del día de las votaciones), han solicitado invalidar y, por tanto, anular ese resultado para convocar a nuevas elecciones presidenciales.
Norbert Reich: Mercado y derecho de fines democráticos

La ingenuidad ha hecho creer, mas no pensar, que basta el liberalismo económico, en su versión de neoliberalismo como punta de lanza del capitalismo salvaje, para que los mercados de cada país y el mercado mundial a lo bestia, implantado en lo que la activista ambiental Sagrario Herrero llama “el golpe de Estado global” (entrevista de Joseba Elola, en El País, 14 de agosto de 2012), fijen los precios de bienes y servicios, a través de la “mano invisible” de la oferta y la demanda. Según Adam Smith, padre del liberalismo económico clásico y no obstante sus conocimientos jurídicos, aunque plagados de falso derecho natural (Lecciones sobre jurisprudencia, editorial Comares, España), esos mercados podían funcionar, pero es imposible sin una estructura jurídica de derecho positivo y escrito –incuso cuando esos mercados están al servicio del capitalismo moderno, desde Smith (1723-1790) hasta Milton Friedman–.
La pinza Calderón-criminalidad limita libertades de prensa

Ya en otra entrega y con información de la reportera Patricia Muñoz Ríos (La Jornada, 25 de octubre de 2011) remaché el informe La libertad de expresión en México. Misión de las relatorías de la ONU y la CIDH, quienes precisaron que de 2000 a 2010 (la década perdida por los malos gobiernos del Partido Acción Nacional de Fox y Calderón) fueron víctimas de homicidio 66 periodistas y de desaparición, 12; y de 2011 a la fecha (antesala del final del calderonismo con un haber de más de ¡100 mil personas privadas de sus vidas por la guerra militar contra la criminalidad!), 13 periodistas más han sido asesinados.
La Ana de Tolstoi y la Alicia de Carroll

El británico Charles Ludwidge Dodgson (1832-1881), cuyo seudónimo fue Lewis Carroll, y el ruso Leon Nikolaievich Tolstoi (1828-1910) tienen en común la maestría de sus creaciones literarias en la búsqueda del amor a través del eterno femenino. La sonata a Kreutzer es un magistral himno al “amor-pasión” sensual, sexual; y en Ana Karenina, Tolstoi pone el amor por encima del matrimonio alcanzando las cúspides dramáticas de la tragedia romántica. Y como máximo nexo, que una mujer y un hombre se amen. Y es que Tolstoi aprendió del escritor francés Stendhal (y Rousseau) las soluciones al problema de amor (como precisa Isaiah Berlin en Pensadores rusos, editado por el Fondo de Cultura Económica), teniendo un punto de partida para que Ana simbolice el amor. Objeto de maravillosos guiones cinematográficos, también sigue teniendo lectores amantes de Ana y lectoras que son otras Karenina.