Fuerzas Armadas, penetradas por la ultraderecha

El 4 de marzo de 2015 se concretó, firmas de por medio, una alianza que se venía trabajando desde los sexenios panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón. La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) obtuvo sigilosamente un “convenio general de colaboración” con las dos secretarías de Estado encargadas de organizar y administrar a las Fuerzas Armadas Permanentes de México: la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaría de Marina (Semar).
El documento oficial más secreto de la Sedena

En el Campo Militar Número 1, y dentro de una caja fuerte cuya combinación sólo conocen algunos integrantes del Estado Mayor, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) guarda un expediente. Tal documento es protegido con las más estrictas medidas de seguridad. Está prohibido, incluso, que sea extraído de su recinto. Se trata del Plan Militar de Defensa Nacional Conjunto.
A 99 años, la Constitución ha muerto

Qué celebrar este 5 de febrero, cuando se “encuentra entronizada la maldad y prostituido al ciudadano; cuando la justicia ha sido arrojada de su templo por infames mercaderes y sobre la tumba de la Constitución se alza con cinismo una teocracia inaudita. ¿Para qué recibir esta fecha, digna de mejor pueblo, con hipócritas muestras de alegría?
México-Estados Unidos: ¿el que paga manda?

Tres días antes de la recaptura de Joaquín Guzmán Loera, el Chapo, el Congressional Research Service (el Servicio de Investigación del Congreso estadunidense) emitió un duro informe acerca de la Iniciativa Mérida.
El Chapo, ¿misión cumplida?

¿A qué salió Joaquín Guzmán Loera, el Chapo, de la prisión de máxima seguridad hace 6 meses? ¿A reunirse con artistas que viven en Estados Unidos y darles información de sus actividades y, acaso, sus relaciones políticas? Eso mismo se habrán preguntado en las altas esferas del gobierno mexicano. Así que fueron por él y lo regresaron al Centro Federal de Readaptación Social 1, El Altiplano.
Crisis en Amnistía Internacional México

Contratos fuera de presupuesto asignados directamente e incrementos de hasta tres veces en sueldos de directivos, entre otras irregularidades financieras y administrativas. Todo, con recursos que la oficina en México de Amnistía Internacional recibe de subvenciones, préstamos, ingresos por membresía y donaciones. Cuando integrantes de la organización alertaron de la situación a sus superiores, fueron despedidos. Perseo Quiroz, director, rechaza que existan irregularidades, pues cuentan con “mecanismos de control rigurosos”.