La embajadora de Palestina en México, Nadya Rasheed, expresó su esperanza de trabajar “estrechamente” con el Senado mexicano “para analizar qué medidas adicionales puede adoptar México” frente a las actividades de empresas y colonos israelíes en los territorios palestinos ocupados. La diplomática sostuvo que ningún Estado debe contribuir al genocidio contra la población palestina.
En particular, propuso revisar las cadenas de valor de las empresas mexicanas cuyos vínculos con la economía de los asentamientos israelíes han sido señalados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El objetivo, explicó, es garantizar que el comercio y las inversiones no beneficien a los asentamientos ilegales y que las empresas mexicanas no contribuyan ni obtengan beneficios de actividades que sostienen la ocupación.
Durante una reunión celebrada el 5 de octubre con Higinio Martínez Miranda, presidente del Senado de la República, Rasheed señaló que los Estados deben distinguir, en sus relaciones, entre Israel y los territorios palestinos ocupados desde 1967. Asimismo, planteó medidas como restringir el comercio con los asentamientos ilegales y sancionar a los colonos israelíes que ejercen violencia.
Como antecedente, doce países, entre ellos Reino Unido, Francia y España, anunciaron su intención de imponer restricciones al comercio de bienes provenientes de asentamientos israelíes ilegales en Cisjordania, al considerar que su expansión amenaza la solución de dos Estados. En una declaración conjunta, exigieron al gobierno de Israel detener esa expansión y poner fin a las facultades administrativas civiles que la favorecen.
A dos días de cumplirse tres años del inicio de la ofensiva israelí en la franja de Gaza, Rasheed expuso la situación que enfrenta la población palestina. Señaló que, desde octubre de 2023, las operaciones militares de Israel han dejado más de 74 mil personas asesinadas, entre ellas casi 23 mil niñas y niños, y más de 175 mil heridas.
La diplomática advirtió que estas cifras no incluyen a las personas que permanecen bajo los escombros ni a quienes han muerto por la destrucción de las condiciones básicas para la vida. Denunció la destrucción deliberada de esas condiciones y los obstáculos al acceso a alimentos, agua, refugio y atención médica.
Respecto al alto el fuego, la embajadora enfatizó que el acuerdo debe traducirse en el cese de las muertes, el ingreso de alimentos y medicinas, el funcionamiento de los hospitales y la protección de la niñez, además de permitir que las familias comiencen a reconstruir sus vidas. Señaló que aproximadamente 1 millón 700 mil personas permanecen desplazadas en Gaza.
También alertó sobre la violencia en Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén Oriental, y señaló que, en lo que va de 2026, Naciones Unidas ha documentado más de 1 mil 600 ataques de colonos que han causado víctimas palestinas o daños a sus propiedades. Denunció, además, la confiscación de tierras, la demolición de viviendas, el desplazamiento de comunidades y la expansión acelerada de los asentamientos, en un contexto de impunidad.
Frente a este escenario, Rasheed sostuvo que Israel, como potencia ocupante, no puede invocar la legítima defensa para justificar el uso de una fuerza militar abrumadora contra el pueblo palestino, especialmente por tratarse de un Estado con armas nucleares, uno de los ejércitos más poderosos del mundo y el respaldo de las mayores potencias.
Por su parte, Martínez Miranda reiteró el respaldo de México a la solución de dos Estados y a la defensa del pueblo palestino. También aludió a la postura del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sobre el estatus de Jerusalén.
El senador sostuvo que esa defensa responde a una causa de justicia y se comprometió a transmitir personalmente el mensaje de la embajadora a todas y todos los integrantes del Senado, para que conozcan la posición del gobierno palestino y la situación en Gaza y Cisjordania. Asimismo, expresó su disposición a continuar el trabajo conjunto con Palestina y otros países para alcanzar la paz.
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