El nuevo gobierno de Colombia, encabezado por el presidente Abelardo de la Espriella, retiró su Declaración de Intervención en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en el caso penal de Sudáfrica contra Israel por presuntos actos de genocidio en perjuicio de la población palestina en la Franja de Gaza, informó el propio Ministerio de Relaciones Exteriores colombiano.
Notificada la Corte desde el 18 de septiembre, se hizo público cuatro días después el retiro de esta acción, presentada originalmente por el gobierno del expresidente Gustavo Petro el 5 de abril de 2024.
Colombia había pedido intervenir en 2024 con base en el artículo 63 del Estatuto de la Corte, para fijar su propia interpretación de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, sin convertirse en parte del litigio; fue, de hecho, el primer país en presentar una declaración de este tipo en el expediente.
Esta es solo una más de las medidas adoptadas por De la Espriella que contraponen la voluntad de la administración anterior específicamente en la relación con Israel. Poco después de tomar posesión, el derechista anunció el restablecimiento inmediato de relaciones diplomáticas plenas con ese país y se comprometió a trasladar la embajada colombiana a Jerusalén.
A su vez, reconoció la soberanía israelí sobre los Altos del Golán, el 11 de agosto. La decisión de abandonar el caso ante la CIJ se venía anunciando desde julio, tras una reunión en Washington entre el entonces canciller designado, Omar Bula, y su contraparte israelí, Gideon Sa’ar.
De acuerdo con el Ministerio colombiano, la determinación se adoptó en el marco de la atribución constitucional que tiene el presidente de la República para dirigir las relaciones internacionales del país, prevista en el numeral 2 del Artículo 189 de la Constitución Política.
Según el gobierno colombiano, la declaración no modifica la condición del país como Estado Parte de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, ni afecta la vigencia, el alcance o la fuerza vinculante de las obligaciones internacionales que el país asumió con ese instrumento.
Israel celebró la medida a través de su ministerio de Asuntos Exteriores, Gideon Sa’ar, quien agradeció a De la Espriella la decisión y afirmó que “la amistad entre Israel y Colombia es más fuerte que nunca”. En el mismo sentido se pronunció la embajadora israelí en Bogotá, Vivien Aisen, quien dijo que Colombia eligió “el lado correcto de la historia” y calificó el retiro como “una decisión valiente y responsable que agradecemos profundamente”.
La medida generó una fuerte crítica del expresidente Petro, quien acusó al nuevo gobierno de convertir a Colombia de “una voz líder en la denuncia de un genocidio” en “una cómplice”.
Con este paso, Colombia se convirtió en el primer país en revertir una intervención presentada ante la CIJ, en este caso, tras un cambio de gobierno; hasta ahora ningún otro de los países que respaldan a Sudáfrica en el litigio ha anunciado una medida similar.
El proceso principal ante la Corte Internacional de Justicia, iniciado por Sudáfrica en diciembre de 2023 por presuntas violaciones de Israel a la Convención contra el Genocidio durante su campaña militar en Gaza, continúa en curso de manera independiente al retiro de Colombia, que en ningún momento fue parte demandante ni principal del litigio.



















