La Fiscalía General de la República (FGR) y las fiscalías estatales deben mejorar su funcionamiento, aseguró la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien adelantó que la titular del organismo, Ernestina Godoy, trabaja en planteamientos para modernizar la institución y fortalecer los procesos de atención a las personas, los cuales serán presentados este mes.
Lo anterior, al ser consultada sobre si el gobierno federal abriría una investigación contra expresidentes para que sean juzgados. En ese contexto, la primera mandataria subrayó que la fiscalía es un órgano autónomo, por lo que puede iniciar investigaciones a partir de las evidencias sin necesidad de una denuncia del Ejecutivo.
Asimismo, señaló que no solo la FGR requiere mejoras, sino también las fiscalías estatales y los ministerios públicos, al reconocer que su fortalecimiento es clave para el acceso a la justicia. “Estamos de acuerdo en que tienen que mejorar”, reiteró.
En cuanto a posibles cambios legales, explicó que por el momento no se contempla presentar una reforma en materia de fiscalías, ya que primero debe consolidarse la reciente reforma al Poder Judicial.
Detalló que, durante el actual periodo legislativo, se han realizado 23 cambios constitucionales y más de 60 modificaciones a leyes, por lo que consideró necesario que estos avances se estabilicen antes de impulsar nuevas transformaciones. “No vamos a presentar ninguna iniciativa, pero no cerramos la posibilidad de que se pueda hacer”.
Respecto al debate sobre juzgar a expresidentes, Sheinbaum recordó que durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se llevó a cabo una consulta popular, la cual no registró una participación significativa. Indicó que en ese ejercicio votaron alrededor de 6 millones de personas, en contraste con los más de 16 millones que participaron en la revocación de mandato, y cerca de 13 millones en ejercicios relacionados con el Poder Judicial.
“Si hubiera habido un interés muy grande por juzgar a los expresidentes, pues hubiera habido una votación masiva”, sostuvo.
La presidenta enfatizó que, más allá de procesos judiciales, su gobierno busca marcar diferencias entre proyectos de nación, al contrastar el modelo de la Cuarta Transformación con administraciones anteriores. En ese sentido, señaló que actualmente se privilegia una administración honesta, el uso eficiente de los recursos públicos y el impulso de obras públicas y programas sociales.



















