El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que firmará una orden ejecutiva para imponer un arancel global del 10 por ciento, con base en la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que permite esta medida durante 150 días. Y agregó que su gobierno explora la posibilidad de más tarifas bajo la Sección 201 “y otras para proteger a nuestro país de las prácticas comerciales desleales de otros países y empresas”.
Ello, luego de que la Suprema Corte estadunidense anunció, horas antes, su decisión de tumbar los llamados “aranceles recíprocos”, implementados por la administración del mandatario republicano contra cientos de países -en abril de 2025, el que llamó Día de la Liberación-, al no encontrar sustento en la utilización de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) de 1977. El documento del Tribunal Supremo concluyó que la IEEPA no da poderes al presidente de imponer aranceles.
El presidente Trump declaró, luego de conocer el resultado, sentir vergüenza de las y los jueces que votaron en contra, quienes, según él, “se dejaron influir por intereses extranjeros y no han tenido el coraje de hacer lo correcto”, y los calificó de “perros falderos”.
En opinión del titular de la Corte, John Roberts, la IEEPA no menciona los conceptos de aranceles o importación, “y el hecho de que ningún presidente ha encontrado tal poder en la IEEPA es una fuerte evidencia de que tal no existe”.
En este sentido, el juez Neal Katyal subrayó en su opinión que este fallo es la reafirmación de los valores constitucionales más profundos y la idea de que el Congreso, no las personas, controla las decisiones tributarias de la población estadunidense.
La actual Suprema Corte de EU está conformada por seis jueces conservadores, que dan mayoría en sus decisiones, y tres considerados liberales. Sin embargo, en esta votación se unieron John Roberts -presidente-, Neil Gorsuch y Amy Coney Barret a las liberales Ketanji Brown Jackson, Elena Kagan y Sonia Sotomayor.
Uno de los tres que se posicionó en contra, Brett Kaanaugh, plasmó que “Estados Unidos podría verse obligado a reembolsar miles de millones de dólares a los importadores que pagaron los aranceles de la IEEPA”. En este tenor, ya ha habido empresas que presentaron demandas en tribunales menores, como la cadena Costco. Los propios datos del gobierno republicano calculaban la recaudación de más de 133 mil millones de dólares por estos aranceles, con una estimación de 3 billones en la próxima década.
No obstante, la decisión del Tribunal Supremo no afecta a aquellos específicos que se refieren al aluminio o automóviles, como los establecidos para México y Canadá. Sobre esto, Donald Trump especificó que los aranceles de la sección 232 y 301 se mantienen vigentes. Agregó sobre el fallo: “no nos importa porque tenemos alternativas muy poderosas”.
El arancel basado en la IEEPA hacia México es del 25 por ciento, pero solo a las mercancías fuera del Tratado de libre comercio o alrededor del 15 por ciento del total. Pero se mantendrán las de la Sección 232 sobre acero, cobre, aluminio, semiconductores, maderas y automóviles sin contenido estadunidense.
Por su parte, en un evento público de esta tarde, el secretario de Economía mexicano, Marcelo Ebrard, señaló que el gobierno mantendrá prudencia y sangre fría ante la nueva medida anunciada por Donald Trump, para determinar qué impacto tendrá y así poder actuar. Al mismo tiempo, anunció un viaje a Washington para contactar con sus homólogos estadunidenses, a fin de obtener certezas sobre si México “permanece más o menos igual o hay algún cambio”.
La decisión ya fue celebrada por diferentes gobiernos alrededor del mundo. El ministro canadiense responsable del comercio norteamericano, Dominic Leblanc, mencionó que el fallo “refuerza la posición de Canadá de que los aranceles de la IEEPA son injustificados”.
El vicepresidente de Brasil, y ministro de Industria, Geraldo Alckmin, señaló a la prensa que el fallo “fortalece las negociaciones comerciales entre su país y Estados Unidos […] lo que estaba sucediendo era que Brasil recibía un arancel del 40 por ciento que nadie más tenía”.*
Te podría interesar: Sheinbaum criticó pensión millonaria de Gurría



















