Peligra producción de 220 millones de libros de texto gratuitos

Peligra producción de 220 millones de libros de texto gratuitos

Con un atraso de 4 meses, la producción de 220 millones de libros de texto gratuitos está en riesgo. El problema –que ya prendió los focos rojos en la Secretaría de Educación Pública– se deriva de la concentración de adquisiciones del gobierno federal en la Oficialía Mayor de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, que ordenó el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Y es que hasta ahora no se han hecho las licitaciones y mucho menos se han asignado los contratos. Y de no hacerlo en las próximas 2 semanas, los estudiantes de preescolar, primaria, secundaria, telesecundaria, telebachillerato, sistema braille y educación indígena podrían iniciar el ciclo escolar 2019-2020 sin los materiales.

De acuerdo con fuentes consultadas, el proceso de licitación y la impresión misma debían haber iniciado en septiembre-octubre de 2018, pero el equipo de transición del ahora secretario Esteban Moctezuma Barragán solicitó que todas las contrataciones se frenaran.

A partir de esa decisión, al inicio de este sexenio la Conaliteg cedió a Hacienda la responsabilidad de la producción de los libros. Y aunque funcionarios de esta última institución preveían iniciar las licitaciones en diciembre pasado, hasta mediados de enero aún no tienen fechas programadas.

Los recursos públicos comprometidos superan los 3 mil 500 millones de pesos. La producción se planea en 10 meses, porque hay dos periodos cruciales: abril y julio, cuando se entregan dos embarques. El primero de ellos cubre las zonas más apartadas del país, las áreas rurales y de difícil acceso, como la sierra; y el segundo, el resto del territorio nacional.

Al 16 de enero de 2019 no se ha producido un solo libro de texto gratuito, confirman impresores consultados por Contralínea. No obstante, para ellos lo que en realidad está en riesgo es el aprendizaje de los niños y adolescentes. Es más, refieren, ni los docentes tendrán libros para iniciar las clases, cuyos programas se basan precisamente en sus contenidos.

Según las fuentes consultadas, por la concentración de compras en Hacienda, los 4 meses de atraso ya han afectado a toda la cadena de producción: desde los proveedores de cajas, tarimas de madera, tintas y papel, hasta los impresores, bodegueros y fleteros.

Y es que tan sólo en el tema del papel, se estima que para la producción de esos 220 millones de libros se requieren entre 70 mil y 80 mil toneladas.

Históricamente, aseguran los empresarios de la industria, se han privilegiado a las empresas nacionales –tanto de los insumos como de la propia impresión–, por lo que esperan que en esta crisis el gobierno no se incline por contratar a una trasnacional.

Y es que la incertidumbre ha llegado a tal punto que los empresarios están dispuestos a ajustarse a un lapso de 5 meses, para imprimir lo que normalmente hacen en el doble de tiempo.

Para ellos, ésta es la primera vez que en una transición sucede algo así, porque en 2006 y 2012 la Conaliteg operó con normalidad las licitaciones y contrataciones previo al cambio de gobierno.

Hasta la pasada producción de libros de texto gratuitos, siete impresores compitieron por los contratos en Conaliteg: Grupo Infagon, Compañía Editorial Ultra, Litografía Magno Graf, Editora Multicolor, Edamsa Impresiones, Impresora y Editora Xalco y la trasnacional Quad Graphics.

Nancy Flores

Artículo

La prosperidad compartida y la clase trabajadora mexicana

Economía de clase: Frente a la ambigüedad del modelo neoliberal que clasifica a la sociedad por niveles de ingreso (clase alta, media y baja), la nueva economía política mexicana retoma el análisis de las relaciones de propiedad y el lugar en el sistema productivo. Al definir las clases sociales como grupos antagónicos determinados por su relación con los medios de producción, se busca empoderar intelectualmente a la clase trabajadora para insertarse en la toma de decisiones hacia una prosperidad compartida y superar la “moral universal” impuesta por el capital.

Saber más »
Destacada

Semarnat retira denuncia penal contra Grupo México por Río Sonora

A inicios de 2026, la Secretaría de Medio Ambiente federal retiró la denuncia penal contra el Grupo México por su presunta responsabilidad en el “peor desastre ambiental de la historia de la minería metálica en México”: el derrame tóxico de 40 mil metros de sulfato de cobre acidulado en el Río Sonora, ocurrido el 6 de agosto de 2014. Esto forma parte de los acuerdos a los que llegaron los secretarios Rosa Icela Rodríguez –de Gobernación– y Édgar Amador –de Hacienda– con la empresa de Germán Larrea –en la que también participa BlackRock–. Sólo así, Grupo México aceptó los términos del Plan de Justicia, que incluyen aportar un presupuesto de 1 mil 500 millones de pesos para remediar la zona y atender la salud de los afectados, así como terminar con la huelga en la mina de Cananea

Saber más »
Análisis

Litio, en el centro de la disputa global por el control de las cadenas de valor

Soberanía tecnológica: México enfrenta el desafío de transformar la nacionalización del litio en una palanca de desarrollo real. En medio de un arbitraje internacional con Ganfeng Lithium y la presión de EE. UU. por minerales críticos, la clave de la emancipación no reside en el aislamiento ni en la entrega, sino en la construcción de un “traje espacial”: autonomía tecnológica para procesar arcillas, formación de talento y esquemas de asociación donde el Estado retenga la rectoría y el valor agregado.

Saber más »