Luego de que la Cámara de Diputados aprobó la iniciativa que busca impedir que quienes aspiren a la presidencia de la República, una gubernatura o la jefatura de gobierno de la Ciudad de México mantengan una segunda nacionalidad, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo celebró el avance de la propuesta y cuestionó a los legisladores de oposición que votaron en contra.
Durante su conferencia matutina, la primera mandataria expresó su extrañeza ante los argumentos de quienes sostienen que la reforma vulnera los derechos de los mexicanos que viven en el extranjero y cuestionó que se rechace establecer esta condición para quienes pretendan encabezar el Estado mexicano. “Yo no entiendo de verdad cómo un mexicano, un diputado mexicano, no está de acuerdo en que ser presidente solo puede ser mexicano y no puedes tener otra nacionalidad”.
En este sentido, la titular del ejecutivo federal preguntó si quienes rechazaron la reforma están de acuerdo con que una persona que aspire a la Presidencia pueda tener simultáneamente la nacionalidad mexicana y la estadunidense, francesa o española. “¿Tú estás de acuerdo que llegue un presidente que tenga nacionalidad estadunidense y nacionalidad mexicana o nacionalidad francesa y nacionalidad mexicana o nacionalidad española y nacionalidad mexicana?”, cuestionó.
La presidenta aclaró que la propuesta no busca eliminar la doble nacionalidad de los mexicanos que viven en el extranjero, sino establecer una condición para quienes pretendan ocupar alguno de los cargos contemplados.
Explicó que los mexicanos que emigraron a Estados Unidos y adquirieron la nacionalidad de ese país pueden conservar ambas nacionalidades. Incluso, señaló, una persona puede tener más de dos. La restricción aplicaría cuando decidan contender por la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de gobierno.
La mandataria enfatizó: “te fuiste a trabajar allá, tienes doble nacionalidad, regresas, quieres ser presidente de México, gobernador, renuncia a tu nacionalidad de allá. Decide. Representas un solo pueblo”.
La titular del Ejecutivo federal también señaló que los hijos de mexicanos nacidos en Estados Unidos pueden adquirir la nacionalidad mexicana, pero actualmente no pueden aspirar a la Presidencia debido al requisito constitucional de haber nacido en territorio nacional.
Frente al argumento de que la reforma quitaría derechos a los llamados paisanos, la presidenta preguntó a quién se estarían restringiendo esos derechos, al señalar que la propuesta únicamente establece una condición para quienes busquen ocupar cargos de representación del Estado mexicano. “Representas a México, no representas a nadie más”.
La primera mandataria vinculó esa representación con el compromiso que asumiría quien llegue a la presidencia: “Si eres presidente, le juras a un pueblo, le juras a una bandera, le juras a una historia”.



















