El expresidente Ernesto Zedillo recibe una pensión anual cercana a 1 millón 790 mil pesos por los nueve años que trabajó en el Banco de México, mientras que el exgobernador de esa institución, Guillermo Ortiz Martínez, obtiene alrededor de 300 mil pesos mensuales, informó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Durante su conferencia matutina, la primera mandataria dio a conocer los montos al referirse a las pensiones de quienes han ocupado cargos en el Banco de México, y cuestionó que se considere justo recibir cantidades de ese nivel con relación a los años de servicio. “¿Por qué lo menciono? Porque ellos dijeron: ‘Es que esto es lo justo’. Bueno, a cualquier trabajador le requieres una cantidad de años para poderte jubilar”.
Sheinbaum precisó que Zedillo trabajó nueve años en el Banco de México, mientras que Ortiz laboró 11 años y posteriormente fue gobernador de la institución. “Guillermo Ortiz fue gobernador, ocupó puestos más altos, pero solo fue nueve años trabajador del banco”, dijo la presidenta al referirse al caso de Zedillo.
Señaló que existen otras personas que trabajaron en el Banco de México y reciben pensiones importantes, aunque aclaró que el gobierno federal no tiene como objetivo intervenir en esos casos. “Hay mucha gente que ha trabajado en el Banco de México que también tiene pensiones importantes. Ahí no es nuestro interés meternos en ese tema, pero sí es importante que se conozca”.
En contraste, la presidenta informó que el expresidente Andrés Manuel López Obrador recibe una pensión del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) de menos de 30 mil pesos mensuales, de acuerdo con información que le proporcionó Martí Batres, director general del organismo.
La primera mandataria calculó que su propia pensión será de alrededor de 35 mil pesos mensuales, debido a que comenzó a cotizar en el ISSSTE desde que era ayudante de profesor en la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México, en 1983. “Yo calculo que mi pensión va a ser como de 35 mil”.
También se refirió a las pensiones de ministros y exintegrantes del Poder Judicial, luego de que durante la conferencia le plantearan el caso de Diego Valadés, quien fue ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación durante siete meses, entre mayo y diciembre de 1994, y recibiría alrededor de 216 mil pesos mensuales de pensión.
En este sentido, sostuvo que la reforma al Poder Judicial no modificó los haberes de retiro de quienes dejaron el cargo y señaló que corresponde a la propia Suprema Corte determinar si realiza modificaciones en ese ámbito. “La Corte podría hacer algunas modificaciones a los ministros, no sé si las vaya a hacer o no. Ahí nosotros ya no nos vamos a meter”.
Explicó además que la Consejería Jurídica de la Presidencia mantiene comunicación con integrantes de la Suprema Corte debido a que existen propuestas para modificar aspectos relacionados con el funcionamiento del Tribunal de Disciplina y otros temas de operación del Poder Judicial.
Según expuso, representantes de la Corte solicitaron que se analicen posibles cambios legales, por lo que la Consejería Jurídica trabaja con ellos para determinar si puede presentarse alguna iniciativa.
Sin embargo, Sheinbaum Pardo marcó distancia respecto de las decisiones que correspondan directamente al Poder Judicial y reiteró que el gobierno federal no intervendrá en las posibles modificaciones a los haberes de retiro de los ministros.
Sostuvo que, más allá de las decisiones que puedan tomarse posteriormente, es relevante que la población conozca los montos de las pensiones que reciben exfuncionarios de instituciones como el Banco de México y el Poder Judicial.



















