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Remover a jueces, magistrados y ministros no es la solución: ministra Norma Piña

Remover a jueces, magistrados y ministros no es la solución: ministra Norma Piña

Los problemas que enfrenta el PJF no se resuelven con la remoción de jueces, magistrados y ministros, se quejó Norma Piña
FOTO: CUARTOSCURO

Los problemas que enfrenta el Poder Judicial de la Federación no se resuelven con la remoción de jueces, magistrados y ministros, se quejó la presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Norma Lucía Piña Hernández. Al encabezar el último Encuentro Nacional por una Agenda de Seguridad y Justicia, llamó al presidente Andrés Manuel López Obrador y a la virtual presidenta electa, Claudia Sheinbaum Pardo, a dialogar sobre la reforma al sistema de justicia.

“Entiendo que los problemas que comparto tienen decenas de años sin resolver una crisis urgente, y que cada día se acrecienta más. Justamente por eso, lo peor que podríamos hacer es acelerar un diagnóstico, o bien hacer pensar que la solución está en remover a quienes estamos enfrentando este reto como parte de un sistema. Pero no es un sistema en su conjunto. No podemos caer en la salida fácil. No podemos empezar de cero. El contexto tan complejo que vive nuestro país no permite la improvisación”, declaró la titular del Poder Judicial.

Añadió que “lo peor que le puede pasar a México es caer en la incertidumbre”. Y como si nunca hubiera existido la cena a la que convocó al líder del PRI, Alejandro Moreno, el pasado 12 de diciembre en pleno proceso electoral, dijo: “la existencia de un Poder Judicial federal autónomo e independiente, ajeno a los vaivenes de la política es un requisito indispensable para la defensa de nuestra democracia, que tanto nos ha costado construir”.

Norma Piña fue más allá en su defensa a un Poder Judicial reprobado en las urnas, al tratar de argumentar que “si la reforma judicial se aprueba en sus términos, ya no llegará la persona más capacitada al puesto; no llegará la persona que pasó años estudiando, preparándose para opositar, si no la más popular, la que supo relacionarse bien con los grupos de poder, que irónicamente es uno de los argumentos de esta reforma. Es decir, se provocará lo que se intenta erradicar. La realidad es que la reforma no aborda el problema de raíz”.

La juzgadora incluso aseguró que renovar de tajo al Poder Judicial “no beneficiará a los justiciables; al contrario, supone un retroceso en la protección de los derechos humanos de las personas, poniendo en riesgo la continuidad de la impartición de justicia en nuestro país”.

Durante su participación en el 15º foro organizado por el propio PJF, la ministra Norma Piña declaró que “el Ejecutivo federal está impulsando una reforma al Poder Judicial no sólo federal, sino también local. Al plantear una reforma de tal trascendencia, ésta debe ser fruto de un diagnóstico basado en información objetiva y real. La reforma al sistema de justicia debe escuchar y dialogar con los operadores y con todos aquellos actores involucrados. Quiero hacer un llamado contundente a tener un diálogo que ponga en el centro las necesidades de las víctimas”.

A pesar de que actualmente se desarrolla el Parlamento Abierto sobre la reforma judicial, y de que sistemáticamente el PJF se ha negado al diálogo con el gobierno de la cuarta transformación –y que la Suprema Corte incluso pasó por encima del Poder Legislativo en más de 70 ocasiones, al echar abajo arbitrariamente leyes y reformas aprobadas por la mayoría de legisladoras–, Piña Hernández reiteró que urge el diálogo “que se centre en las necesidades de las y los usuarios del sistema de justicia”.

En el contexto del resultado de las elecciones del pasado 2 de junio y el llamado Plan C, la ministra presidenta indicó: “reconozco que se necesita una reforma. Y la misma tiene que incluir cambios en la Judicatura Federal; es cierto, es perceptible. Pero no puedo dejar de señalar que para que realmente se ofrezcan soluciones que atiendan las principales necesidades que hemos detectado a través de este encuentro nacional, es indispensable considerar el problema de manera integral”.

El llamado de la ministra Norma Piña fue “para invitar tanto al presidente López Obrador como a la virtual presidenta, la doctora Claudia Sheinbaum, a sumarse este diálogo plural y a que nos abran la puerta para que podamos compartirles los hallazgos de este encuentro nacional, y analizar así cómo afecta la reforma no sólo el futuro de la justicia, sino de todo nuestro país”.

La presidenta del Poder Judicial afirmó que si se quieren mejores políticas públicas de seguridad y justicia, hay que concentrarse en los derechos de las víctimas. “Los tribunales, su integración y su funcionamiento, definitivamente no son un elemento esencial en la experiencia de los usuarios de los sistemas de seguridad y justicia”.

Ello lo dijo a poco más de dos meses de que el PJF liberó al hermano del líder del Cártel Jalisco Nueva GeneraciónAbraham Oseguera Cervantes–, y a menos de un mes de que se dejó en libertad al hijo del líder del Cártel Santa Rosa de Lima. Ambos, presuntamente integrantes de las organizaciones criminales y supuestos generadores de violencia extrema.

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