Tras sostener una llamada telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que la conversación se centró en diferentes temas, principalmente en el marco comercial: “fue una llamada cordial, amable y duró como 40 minutos, más o menos”.
La primera mandataria explicó que la conversación dio continuidad al último encuentro telefónico que sostuvo con su homólogo estadunidense y a la reunión del titular de Economía, Marcelo Ebrard, con el secretario de Comercio estadunidense, Howard Lutnick, y el embajador Jamieson Greer; previo a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Al respecto dijo: “hay bastantes avances, pero todavía no podemos comunicar mucho más”, ya que aún faltan acuerdos en sectores específicos: “se mantiene la revisión, pero ellos tienen interés de seguir avanzando en algunos otros temas”.
Detalló que al gobierno estadunidense le interesa ampliar las llamadas “reglas de origen” a otros sectores, más allá de la automotriz, así como las “barreras no arancelarias”, un tema señalado por el país fronterizo dentro de la relación comercial. Precisó que se trata de 54 puntos identificados por EU y que “prácticamente todas están terminadas”.
En el ámbito de seguridad, la jefa del Ejecutivo federal aseguró que no se presentaron nuevos planteamientos durante la llamada y rechazó que el mandatario republicano insistiera en acciones militares contra los cárteles en México. Afirmó que ambos coincidieron en que los avances son positivos: “Sobre temas de seguridad, los dos coincidimos que vamos muy bien”.
Respecto a la relación trilateral en el marco del T-MEC, Sheinbaum Pardo confirmó que el tema de Canadá sí fue mencionado en la llamada, en los mismos términos que el mandatario estadunidense manifestó públicamente. “Nosotros planteamos que ‘seguimos manteniendo el acuerdo con los tres países’”. Sostuvo que el interés del gobierno mexicano es preservar el tratado comercial trilateral y reiteró el respeto hacia el primer ministro canadiense, Mark Carney.
Sheinbaum Pardo evitó profundizar sobre la posible exclusión de Canadá en el proceso de revisión del T-MEC, aunque insistió en la postura mexicana. “Nuestro interés es que se mantenga el acuerdo comercial con los tres países y eso siempre lo vamos a manifestar”.
Por otra parte, la presidenta de la República aclaró que el tema de Cuba no fue abordado en la llamada con Trump. Explicó que este asunto le corresponde al secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente y al secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio. Al respecto reiteró: “nosotros mantenemos esta ayuda humanitaria, que es muy importante”, así como la disposición de que México pueda fungir como un canal de diálogo entre ambos países.
Finalmente, se refirió a las discusiones internacionales sobre minerales críticos, un tema que no se abordó en la llamada, pero que sí forma parte de reuniones en Washington en las que el gobierno mexicano participa. Recordó que la Constitución establece que “la propiedad de los minerales en el país es de la nación” y que las decisiones en torno a la extracción de litio corresponden exclusivamente al Estado: “con una decisión soberana, tomaremos nuestra propia decisión sobre este tema”.



















