El bombardeo lanzado ayer por Israel contra el Líbano degradó su ya frágil sistema sanitario “al borde del colapso”, llevados al límite y con algunos servicios desbordados mientras conviven con escasez de suministros, alertó la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En menos de 10 minutos, decenas de naves israelíes sobrevolaron el cielo libanés para lanzar misiles contra diferentes puntos del país, en una de las agresiones más graves desde el comienzo de la guerra entre el grupo paramilitar Hezbolá e Israel, y también “uno de los días más mortíferos”, indicó Abdinasir Abubakar, representante de la OMS en Líbano.
De acuerdo con el Ministerio de Sanidad de la nación, el ataque asesinó a más de 260 personas e hirió a otras 1 mil, entre ellos infantes, mujeres y personal paramédico; en los últimos 40 días, más de 50 personas trabajadoras sanitarias han sido asesinadas, de acuerdo con el representante del organismo de sanidad.
A su vez, describió de “horrible, muy triste y alarmante” el suceso. “Podía ver desde mi ventana, en realidad, diez ataques diferentes frente a mí, y edificios derrumbándose”, relató.
Por ello se ha intensificado la presión sobre las instituciones médicas del país, donde los recursos se agotan cada vez más. “Ya hemos consumido la mayoría de las existencias disponibles en los últimos 40 días y, más aún, lo ocurrido en las últimas 24 horas”.
El problema se agrava porque los insumos han visto dificultad para ingresar al territorio por cuestiones logísticas y pocas opciones para transportarlos. “La ayuda humanitaria dependerá de los recursos disponibles que reciban los socios humanitarios”, señaló el doctor Abubakar.



















