14 años de terrorismo

14 años de terrorismo

Carlos Miguélez Monroy*/Centro de colaboraciones Solidarias

No me enteré de los atentados del 11 de septiembre de 2001 hasta que se estrelló el segundo avión en el World Trade Center. No entendía por qué nos preguntaba el profesor Burt Woodruff, en su clase de sicología experimental, cómo nos sentíamos. “Asustado”, “enfadado”, “lleno de ira”, etcétera. Un barullo en los pasillos rompió mi adormilamiento de esa mañana. Se había estrellado el segundo avión.

Recuerdo esos días como una nebulosa. Los discursos de George W Bush de “estás con nosotros o contra nosotros”, los misteriosos sobres con ántrax, las imágenes de los supuestos enemigos en unas montañas que nunca había visto, la invasión de Afganistán, la autocensura de los medios y de muchos profesores…

Ese estado de confusión facilitó la aprobación del Acta Patriótica y la puesta en marcha de un espionaje contra los propios ciudadanos estadunidenses, como han desvelado lobos solitarios en el periodismo, como Seymour Hersh. Los ciudadanos estaban dispuestos a dejar la presunción de inocencia en una extravagancia para tiempos de tranquilidad, no momentos de constante amenaza terrorista. Esa supuesta amenaza dejaba vía libre a los ideólogos del Nuevo Siglo Estadunidense para librar guerras preventivas, aunque luego no aparecieran las supuestas armas de destrucción masiva.

El 11 de marzo de 2004 me encontraba en Madrid tras volver de un viaje a Marruecos con 50 estudiantes de periodismo y un profesor universitario para convivir con la cultura árabe, una desconocida para muchos estudiantes de periodismo en España a pesar de los 14 kilómetros que separan a ambos países y de la importancia que tiene la cultura árabe en la vida occidental.

Durante días, los dirigentes del Partido Popular (PP) repitieron que había sido obra del Euskadi Ta Askatasuna para impedir que los ciudadanos, en vísperas de las elecciones, asociaran los atentados con Al Qaeda. Los millones de ciudadanos que salieron a la calle para protestar no habían podido impedir que José María Aznar apoyara a Bush y a Tony Blair en su montaje para invadir Irak. Pero se supo la verdad, y la mentira le costó las elecciones al PP.

Cuando recibía mi título de licenciado en periodismo, Time publicó los selfies de soldados que abusaron de los prisioneros en la cárcel de Abu Ghraib. Hasta entonces, mucha gente había creído que la invasión y la deposición de Sadam Husein servirían para extender la libertad a Irak. Pero llegó una democracia de papel que sirvió de caldo de cultivo para atentados terroristas contra objetivos occidentales y por el enfrentamiento entre chiítas y sunitas.

En ese estado de caos proliferaron las empresas militares y de seguridad “privadas” que le costaron millones al ciudadano estadunidense y que se convirtieron en cómplices de abusos del Ejército que quedaron impunes. La ingeniería jurídica y la manipulación del lenguaje dieron pie a términos como “combatientes ilegales”, “rendición extraordinaria”, “métodos agresivos de interrogación”, etcétera.

Esas empresas, junto con otras constructoras y de servicios, se beneficiaron del caos y del dinero público de los contratos con el Ejército y la Agencia Central de Inteligencia estadunidenses. El gobierno tardó varios años en investigar la inflación de presupuestos y las prácticas fraudulentas de muchas de esas empresas para la reconstrucción del país que habían destruido.

Perduran las consecuencias de “lucha global contra el terror”, que han pretendido justificar con los ataques del 11 de septiembre de 2001. Un 12 por ciento de los inmigrantes que llegan a Europa por el Mediterráneo provienen de Afganistán. “Huimos de nuestras guerras, que en su origen fueron vuestras”, decía el Roto en una de sus brillantes viñetas. El llamado Occidente no puede eludir su responsabilidad en los conflictos en Oriente Medio y en el surgimiento de grupos terroristas.

El 11 de septiembre de 2001 reforzó la utilización de la democracia como excusa para invadir y para consentir la violación de derechos humanos. Las torturas en la prisión de Guantánamo y en las cárceles secretas repartidas por distintos países, la muerte de casi 1 millón de iraquíes desde la invasión en nombre de la “economía de mercado” deshonran a las 3 mil víctimas de los atentados de las Torres Gemelas. En su nombre han sembrado el caos y el mismo terror que decían combatir.

 

Carlos Miguélez Monroy*/Centro de colaboraciones Solidarias

*Periodista y editor en el Centro de Colaboraciones Solidarias

[BLOQUE: OPINIÓN] [SECCIÓN: ARTÍCULO]

 

 

 

Contralínea 457 / del 05 al 11 de Octubre 2015

 

 

 

Destacada

Semarnat retira denuncia penal contra Grupo México por Río Sonora

A inicios de 2026, la Secretaría de Medio Ambiente federal retiró la denuncia penal contra el Grupo México por su presunta responsabilidad en el “peor desastre ambiental de la historia de la minería metálica en México”: el derrame tóxico de 40 mil metros de sulfato de cobre acidulado en el Río Sonora, ocurrido el 6 de agosto de 2014. Esto forma parte de los acuerdos a los que llegaron los secretarios Rosa Icela Rodríguez –de Gobernación– y Édgar Amador –de Hacienda– con la empresa de Germán Larrea –en la que también participa BlackRock–. Sólo así, Grupo México aceptó los términos del Plan de Justicia, que incluyen aportar un presupuesto de 1 mil 500 millones de pesos para remediar la zona y atender la salud de los afectados, así como terminar con la huelga en la mina de Cananea

Saber más »
Análisis

Litio, en el centro de la disputa global por el control de las cadenas de valor

Soberanía tecnológica: México enfrenta el desafío de transformar la nacionalización del litio en una palanca de desarrollo real. En medio de un arbitraje internacional con Ganfeng Lithium y la presión de EE. UU. por minerales críticos, la clave de la emancipación no reside en el aislamiento ni en la entrega, sino en la construcción de un “traje espacial”: autonomía tecnológica para procesar arcillas, formación de talento y esquemas de asociación donde el Estado retenga la rectoría y el valor agregado.

Saber más »
Artículo

Justicia económica para las y los trabajadores mexicanos

Justicia laboral en transición: La academia analiza el viraje del modelo mexicano, de la precarización neoliberal (1982-2018) hacia el Nuevo Modelo de Justicia Laboral iniciado en 2019. Con hitos como la prohibición del outsourcing, el aumento real del salario en un 116% y la regulación del reparto de utilidades, la “Cuarta Transformación” busca en 2026 consolidar la justicia económica mediante la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales.

Saber más »
Análisis

México y Cuba, hermandad más allá del bloqueo

Resistencia y soberanía energética: Cuba pierde diariamente más de 20.7 millones de dólares debido a un bloqueo que suma un costo histórico de 170 mil millones de dólares. En 2026, México reafirma su apoyo humanitario ante las nuevas amenazas de aranceles de EE. UU. a proveedores de crudo. Con una historia de cooperación que incluye la modernización de refinerías y asistencia técnica de Pemex, el Gobierno de México busca mecanismos para mantener el suministro de petróleo y medicinas sin comprometer la estabilidad comercial nacional.

Saber más »
Destacada

Comunidades indígenas en CDMX, testimonio de discriminación y segregación

Entre el folclore y la exclusión: comunidades indígenas protestan en el Zócalo de la CDMX contra el retiro de comerciantes y la gentrificación acelerada por el Mundial 2026. Mientras el gobierno local promueve la identidad nacional con arte público, artesanas triquis como Regina Ramírez denuncian que las políticas de “embellecimiento” urbano las condenan a la periferia y la precariedad.

Saber más »
Destacada

Sanciones de EU a quienes envíen petróleo a Cubason muy injustas: Sheinbaum

Solidaridad frente a sanciones: La presidenta Claudia Sheinbaum condena los aranceles de EE. UU. a proveedores de crudo para Cuba, calificándolos de “muy injustos” por castigar al pueblo. Tras el envío de 814 toneladas de víveres, el Gobierno de México reafirma su compromiso de recuperar el suministro de petróleo a la isla, apelando a la fraternidad histórica y rechazando que las diferencias ideológicas justifiquen crisis humanitarias en sectores críticos.

Saber más »
Destacada

Negociación del T-MEC: atentado y regresión

La renegociación del T-MEC en 2026 se perfila como un mecanismo de presión imperial que busca desmantelar los avances soberanos logrados entre 2018-2024. Estados Unidos, bajo la Estrategia de Seguridad Nacional 2025, identifica a las leyes de infraestructura, salud y energía de México como “barreras comerciales”, mientras la administración de Claudia Sheinbaum defiende la no subordinación y el control estratégico de sectores clave.

Saber más »