2010: a recuperar la plena soberanía

2010: a recuperar la plena soberanía

Llegamos a 2010 después de un proceso de décadas de retroceso en las que se ha ido perdiendo soberanía de manera paulatina y ascendente. Es importante el desarrollo de la organización que lleve al rescate de nuestra soberanía y la construcción de un México que le dé bienestar, paz y seguridad a toda la población; para ello, es menester derrotar las políticas neoliberales y neocoloniales impulsadas por Washington.

Pablo Moctezuma Barragán* / Primera parte

Desde la década de 1960 comenzó gradualmente el proceso de integración y subordinación de México a Estados Unidos. El primer paso fue el endeudamiento externo prohijado por Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría Álvarez. Durante sus sexenios, la deuda externa se disparó de 1 mil 600 millones de dólares en 1964 a 19 mil millones en 1976. Ese año, Washington exigió a México la firma de la primera carta de intención al Fondo Monetario Internacional (FMI); desde entonces, las grandes decisiones de política económica se tomaron en el extranjero. Antes y como primera condición para obtener el aval del FMI, el gobierno tuvo que devaluar la moneda, cuya paridad se había mantenido estable durante 22 años, a 12.50 pesos por dólar. En la actualidad, la paridad es de más de 13 mil pesos por dólar, tomando en cuenta que en 1993 le quitaron tres ceros a la moneda.

¿Ayudó la conducción de los organismos financieros internacionales el desarrollo de la economía mexicana? Para nada. Cabe mencionar que desde 1933 hasta 1976, el Producto Interno Bruto de la economía mexicana había crecido a un promedio anual del 6 por ciento, a pesar de que no exportábamos petróleo. En todo el mundo se hablaba del “milagro mexicano”. Es notable que, a partir de que se aplicaron las recetas de los organismos financieros internacionales, la economía mexicana se estancó por completo, creciendo de 1982 a 2009 en promedio un 2 por ciento (por debajo, incluso, del crecimiento de la población).

En una primera fase, el FMI exigió que México comenzara a exportar petróleo que hasta entonces se utilizaba íntegramente para el desarrollo de México. Entre otras políticas, se aplicó el Impuesto sobre el Valor Agregado y el congelamiento salarial. En aquella época, el salario promedio era cinco veces más alto que en la actualidad. También se continuó con la política de endeudamiento: en 1982 se llegó a los 85 mil millones de dólares. Éste fue el preámbulo a la aplicación abierta de las políticas neoliberales que abrieron todas las puertas a la inversión extranjera, prometiendo que traerían prosperidad. Pero ha ocurrido todo lo contrario. La inversión extranjera, que en 1977 era de 5 mil 643 millones de dólares, no ha dejado de crecer: ha rebasado los 260 mil millones en 2006, sin que esto repercuta positivamente en el desarrollo económico nacional; por el contrario, nuestra economía está al borde de la catástrofe.

Se dice que la inversión extranjera ayuda al país, da empleos, sube los salarios, trae tecnología, sanea las finanzas públicas, etcétera. Nunca en la historia de México ha entrado tanta inversión extranjera; lejos de fomentar el empleo y prosperidad, ocasionó desempleo, dependencia científica y tecnológica, devaluación, pobreza, migración, al grado de que más de 600 mil mexicanos salen del país cada año.

México no se “abría al mundo”: en realidad se estaba integrando a Estados Unidos; casi el 70 por ciento de la inversión extranjera provenía de ese país.

A partir de 1982, el FMI y el Banco Mundial exigieron la liberalización comercial de la economía, lo que condujo primero a la entrada al Acuerdo General sobre Comercio y Aranceles (GATT, por sus siglas en inglés) y posteriormente al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Esta política ha sido desastrosa. El déficit de la cuenta corriente de 1999 a 2001 fue de más de 150 mil millones de dólares; de 1988 a 2002, el déficit comercial fue de más de 95 mil millones de dólares. También se comenzó a atacar como nunca antes a los sindicatos y a las organizaciones campesinas, a recortar el gasto social y a “adelgazar” al Estado con el despido de miles de trabajadores y el recorte de plazas para precarizar el trabajo.

Además se impulsó el proceso de privatización de las empresas públicas que de 1 mil 155 en 1982 se redujeron a sólo 200 en el gobierno de Salinas. En 1988, el pueblo se opuso a la vía neoliberal por medio del voto masivo en contra del candidato de los organismos financieros internacionales. Sin embargo, Carlos Salinas fue impuesto a sangre y fuego, y continuó con agresividad el programa de Ajuste Estructural que receta el FMI a todos los países: se cambió la Constitución para proceder a la privatización del ejido, los teléfonos, la banca, la petroquímica; se privatizaron minas, siderurgia, ingenios, puertos y aeropuertos, líneas aéreas, televisión estatal, etcétera. Y, en contra de la Constitución, se permitieron los contratos de servicios múltiples en Petróleos Mexicanos y la generación privada de electricidad. Posteriormente, con Ernesto Zedillo se privatizaron los ferrocarriles y la banca pasó en más del 95 por ciento a manos extranjeras.

Con la firma del TLCAN –del que se excluyeron temas cruciales como migración, narcotráfico, empleo, industria maquiladora y medio ambiente– se abrió rápidamente la economía para “competir” con Estados Unidos, que tiene una economía 40 veces más grande que la de México, resultando la catástrofe para la industria, agricultura, comercio y servicios nacionales. Nuestro mercado se vio invadido y controlado por las grandes corporaciones estadunidenses. El TLCAN no ha apoyado el desarrollo de la economía mexicana. La producción nacional creció en la década de 1990 apenas un raquítico 30 por ciento, mientras que las importaciones se dispararon brutalmente un 148 por ciento.

La producción se dirige a satisfacer al extranjero y no las necesidades de los mexicanos. En 1993, el consumo interno se llevaba el 70 por ciento de la producción del país, 10 años después representó el 60 por ciento. El sector agropecuario, que siempre fue una fuente de divisas para México, ahora está importando cerca de 20 millones de toneladas de granos básicos. En general, se están consumiendo productos extranjeros en vez de generarlos en el país y dar empleo a mexicanos. El consumo interno apenas aumentó un 29 por ciento de 1993 a 2003, frente al consumo externo que aumentó 191 por ciento. El TLCAN significó la integración económica de México a los intereses de las corporaciones estadunidenses.

El siguiente paso fue el “TLC plus” o la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (ASPAN) que firmó Vicente Fox con George Bush y Paul Martín, en Waco Texas, el 23 de marzo de 2005, y que por encima del Congreso de los tres países comprometió la integración energética y de seguridad.

En conjunto, la medidas adoptadas por la ASPAN significan la anexión de México a Estados Unidos. Las siglas ASPAN no le dicen nada a la mayoría de los mexicanos, sin embargo, es la mayor amenaza a la soberanía de México desde la invasión de 1847. El acuerdo se realiza a través de arreglos secretos, ocultos, pactos ejecutivos entre los presidentes de Estados Unidos, Canadá y México.

Quienes toman las decisiones son los grandes monopolios estadunidenses encabezados por el Consejo Nacional Americano de Competitividad que incluyen a Chevron, Exxon, General Motors, Ford, Lockheed, General Electric, Halliburton, etcétera. Éstos toman las decisiones que luego va a desarrollar el presidente de Estados Unidos, usando al primer ministro canadiense y al presidente mexicano como operadores en sus países, de espaldas a las instituciones legalmente constituidas. Los pueblos ni se enteran porque los medios de “información” silencian y minimizan la importancia de esas reuniones y acuerdos, que aparecen como “noticias perdidas” dentro de un caudal de desinformación.

Uno de los objetivos estratégicos de la ASPAN es la integración militar de México a los planes del Pentágono. De este compromiso surgió la firma de la Iniciativa Mérida, que significa la integración militar de nuestro país y que fue acordada en Mérida, Yucatán, en marzo de 2007.

La integración militar de México bajo el control del Pentágono dio un peligroso paso con la integración de la Armada Mexicana a los ejercicios Unitas Gold 50-09, en Mayport, Florida, impulsada por Hillary Clinton durante su visita del 25 y 26 de marzo. En esa cita, Hillary y Calderón anuncian la creación del Centro Conjunto de Implementación que ¡integrará las fuerzas armadas de Estados Unidos y México en nuestro territorio! Ni tardo ni perezoso, al día siguiente, el 27 de marzo, Felipe Calderón pidió al Senado la integración de la Armada Mexicana a las maniobras en Florida.

Las maniobras navales en la Estación Naval de Maypor –un complejo militar con 400 años de historia en esta costa atlántica del noreste de Florida, Estados Unidos– comenzaron el 20 de abril con la denominación Unitas (unidad, en latín) Gold 50-09. La participación de México rompe de esta manera con la Constitución Mexicana, con la política exterior que de ella deriva y con la defensa de la soberanía nacional, dando otro paso más hacia la integración militar con Estados Unidos. Mientras, el gobierno de Calderón ocultó la información de la nueva cepa de influenza A H1N1 que comenzó semanas antes del anuncio oficial, pues no quería estropear la visita de Obama; luego atemorizó a la población con una campaña de pánico, que entre otras cosas buscaba distraer de problemas tan graves como el de la integración de México en el aparato militar estadunidense.

Otro paso que ya había dado el panismo fue mandar contingentes militares mexicanos a Estados Unidos en septiembre de 2005 para “ayudar” a las víctimas del huracán Katrina –a quienes no ayudó el gobierno de Bush–, lo que implica que en un futuro los marines estadunidenses pueden intervenir en nuestro país para “ayudarnos” y controlar nuestra nación.

Estados Unidos ha desarrollado el Comando Norte bajo las órdenes del Pentágono para que dirija los ejércitos de Estados Unidos, Canadá y México, y ha resucitado el Comando Sur (que funcionó de 1943 a 1950 en el marco de la Segunda Guerra Mundial y que George Bush reactivó en junio de 2008). Ahora, en medio de la crisis internacional sin precedentes en las últimas décadas, prepara su ofensiva mundial para defender su hegemonía amenazada. En esta cruzada de construcción imperial, necesita el control de Canadá y México y de América Latina, por eso su injerencia en Haití, el apoyo al golpe en Honduras, y las siete bases en Colombia.

Los planes de Estados Unidos, que ha desarrollado en México con la complicidad de los gobiernos del Partido Revolucionario Institucional y del Partido Acción Nacional, enfrentan al pueblo a conmemorar este 2010 en pie de lucha por la plena soberanía nacional, que implica la soberanía económica, política, militar, cultural, científica y tecnológica. Es posible construir la independencia de México; el primer paso es ser conscientes de la ruta que a lo largo de las últimas décadas nos ha llevado al neocolonialismo.

*Politólogo, historiador y urbanista; investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana, plantel Azcapotzalco



Fuente: Contralínea 170 / 21 de febrero de 2010

Destacada

Semarnat retira denuncia penal contra Grupo México por Río Sonora

A inicios de 2026, la Secretaría de Medio Ambiente federal retiró la denuncia penal contra el Grupo México por su presunta responsabilidad en el “peor desastre ambiental de la historia de la minería metálica en México”: el derrame tóxico de 40 mil metros de sulfato de cobre acidulado en el Río Sonora, ocurrido el 6 de agosto de 2014. Esto forma parte de los acuerdos a los que llegaron los secretarios Rosa Icela Rodríguez –de Gobernación– y Édgar Amador –de Hacienda– con la empresa de Germán Larrea –en la que también participa BlackRock–. Sólo así, Grupo México aceptó los términos del Plan de Justicia, que incluyen aportar un presupuesto de 1 mil 500 millones de pesos para remediar la zona y atender la salud de los afectados, así como terminar con la huelga en la mina de Cananea

Saber más »
Análisis

Litio, en el centro de la disputa global por el control de las cadenas de valor

Soberanía tecnológica: México enfrenta el desafío de transformar la nacionalización del litio en una palanca de desarrollo real. En medio de un arbitraje internacional con Ganfeng Lithium y la presión de EE. UU. por minerales críticos, la clave de la emancipación no reside en el aislamiento ni en la entrega, sino en la construcción de un “traje espacial”: autonomía tecnológica para procesar arcillas, formación de talento y esquemas de asociación donde el Estado retenga la rectoría y el valor agregado.

Saber más »
Lo más leído

En riesgo, servicios esenciales en Cuba por falta de recursos energéticos: ONU

Emergencia energética en Cuba: La ONU advierte que la escasez de combustible compromete servicios críticos como cuidados intensivos, conservación de vacunas y bombeo de agua potable. Ante las presiones de EE. UU. para frenar el suministro de petróleo, el sistema de racionamiento de alimentos y los programas para grupos vulnerables enfrentan una parálisis operativa, debilitando la capacidad del Estado cubano para garantizar los derechos humanos más elementales.

Saber más »
Artículo

Justicia económica para las y los trabajadores mexicanos

Justicia laboral en transición: La academia analiza el viraje del modelo mexicano, de la precarización neoliberal (1982-2018) hacia el Nuevo Modelo de Justicia Laboral iniciado en 2019. Con hitos como la prohibición del outsourcing, el aumento real del salario en un 116% y la regulación del reparto de utilidades, la “Cuarta Transformación” busca en 2026 consolidar la justicia económica mediante la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales.

Saber más »
Análisis

México y Cuba, hermandad más allá del bloqueo

Resistencia y soberanía energética: Cuba pierde diariamente más de 20.7 millones de dólares debido a un bloqueo que suma un costo histórico de 170 mil millones de dólares. En 2026, México reafirma su apoyo humanitario ante las nuevas amenazas de aranceles de EE. UU. a proveedores de crudo. Con una historia de cooperación que incluye la modernización de refinerías y asistencia técnica de Pemex, el Gobierno de México busca mecanismos para mantener el suministro de petróleo y medicinas sin comprometer la estabilidad comercial nacional.

Saber más »
Destacada

Comunidades indígenas en CDMX, testimonio de discriminación y segregación

Entre el folclore y la exclusión: comunidades indígenas protestan en el Zócalo de la CDMX contra el retiro de comerciantes y la gentrificación acelerada por el Mundial 2026. Mientras el gobierno local promueve la identidad nacional con arte público, artesanas triquis como Regina Ramírez denuncian que las políticas de “embellecimiento” urbano las condenan a la periferia y la precariedad.

Saber más »
Destacada

Sanciones de EU a quienes envíen petróleo a Cubason muy injustas: Sheinbaum

Solidaridad frente a sanciones: La presidenta Claudia Sheinbaum condena los aranceles de EE. UU. a proveedores de crudo para Cuba, calificándolos de “muy injustos” por castigar al pueblo. Tras el envío de 814 toneladas de víveres, el Gobierno de México reafirma su compromiso de recuperar el suministro de petróleo a la isla, apelando a la fraternidad histórica y rechazando que las diferencias ideológicas justifiquen crisis humanitarias en sectores críticos.

Saber más »
Destacada

Negociación del T-MEC: atentado y regresión

La renegociación del T-MEC en 2026 se perfila como un mecanismo de presión imperial que busca desmantelar los avances soberanos logrados entre 2018-2024. Estados Unidos, bajo la Estrategia de Seguridad Nacional 2025, identifica a las leyes de infraestructura, salud y energía de México como “barreras comerciales”, mientras la administración de Claudia Sheinbaum defiende la no subordinación y el control estratégico de sectores clave.

Saber más »
Artículo

‘Affaire’ Epstein y guerra cognitiva

La pedagogía del cinismo: El caso Epstein no es una anomalía, sino la revelación de la “economía política del abuso” inherente al capitalismo tardío. El Dr. Buen Abad advierte que la administración mediática del escándalo busca intoxicar la conciencia colectiva para inducir parálisis social. Frente a esta “putrefacción moral”, el autor propone un Humanismo de Nuevo Género que rescate la dignidad del espectáculo y la convierta en praxis política innegociable.

Saber más »