Contralinea

CCH: inconformidades, sin escuchar

La actualización del plan y los programas de estudio del sistema del Colegio de Ciencias y Humanidades de la UNAM se encontraría bastante lejos de las prioridades que manifiesta parte de la comunidad estudiantil y académica.

Colegios de Ciencias y Humanidades, desmantelados

Integrantes de la comunidad universitaria aseguran que el proceso de actualización curricular por el que atraviesa el sistema del Colegio de Ciencias y Humanidades de la UNAM atenta contra el modelo original: busca empatar la formación de los estudiantes con los requerimientos del mercado laboral y no con los de la sociedad.

El derecho a la protesta

En México existe una campaña de linchamiento mediático en contra de quienes se atreven a pensar diferente y salir a las calles a protestar. Los noticieros reportan las marchas pero omiten una y otra vez las reivindicaciones o causas de la protesta. La cobertura sesgada sobre el conflicto de los estudiantes en el Colegio de Ciencias y Humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), o de las protestas de maestros en Oaxaca y Guerrero son ejemplos palpables.

El amor (y la familia) en los tiempos de la clandestinidad

El guerrillero que pasa a la clandestinidad deja una familia… Y comienza la construcción de otra: la familia revolucionaria

Tercera pinta: instrucciones para ingresar a la guerrilla

El adolescente Jacobo Silva Nogales buscaba incorporarse a la lucha armada. Creía que con eso bastaba para, algún día, pertenecer a una de las organizaciones político-militares. Lo cierto es que la guerrilla ya lo había escogido y sin advertirlo había iniciado con él un proceso de formación teórica, política y de acondicionamiento físico. El Partido de los Pobres había visto en él la oportunidad de reactivar su movimiento

Jacobo Silva Nogales: de profesión guerrillero

Quiso ser físico matemático y resultó guerrillero…, pintor y abogado autodidacta. Todo, sin haber concluido sus estudios de bachillerato. Aun en la pobreza fue un alumno de excelencia. Sólo se fue de pinta tres veces. La última le duró 15 años y le alcanzó para reactivar las columnas armadas del Partido de los Pobres, participar en la constitución del EPR y fundar el ERPI, la organización político-militar más numerosa en el estado de Guerrero. Luego de 10 años de encierro en penales de máxima seguridad fue puesto en libertad al ganar el juicio en el que fue su propio defensor. Ahora en la lucha social dice que su corazón sigue en la sierra, con “los muchachos”