
El amor (y la familia) en los tiempos de la clandestinidad
El guerrillero que pasa a la clandestinidad deja una familia… Y comienza la construcción de otra: la familia revolucionaria

El guerrillero que pasa a la clandestinidad deja una familia… Y comienza la construcción de otra: la familia revolucionaria

El adolescente Jacobo Silva Nogales buscaba incorporarse a la lucha armada. Creía que con eso bastaba para, algún día, pertenecer a una de las organizaciones político-militares. Lo cierto es que la guerrilla ya lo había escogido y sin advertirlo había iniciado con él un proceso de formación teórica, política y de acondicionamiento físico. El Partido de los Pobres había visto en él la oportunidad de reactivar su movimiento

Quiso ser físico matemático y resultó guerrillero…, pintor y abogado autodidacta. Todo, sin haber concluido sus estudios de bachillerato. Aun en la pobreza fue un alumno de excelencia. Sólo se fue de pinta tres veces. La última le duró 15 años y le alcanzó para reactivar las columnas armadas del Partido de los Pobres, participar en la constitución del EPR y fundar el ERPI, la organización político-militar más numerosa en el estado de Guerrero. Luego de 10 años de encierro en penales de máxima seguridad fue puesto en libertad al ganar el juicio en el que fue su propio defensor. Ahora en la lucha social dice que su corazón sigue en la sierra, con “los muchachos”

Administración pública guarda 550 mil millones de pesos en 25 fideicomisos Nancy Flores, enero 17, 2026 Veinticinco fideicomisos de la administración pública concentran casi 550

Veinticinco fideicomisos de la administración pública concentran casi 550 mil millones de pesos, cifra que representa el 92.4 por ciento de la disponibilidad total –594

Tercera y última parte. El avance de la ultraderecha en Latinoamérica, simbolizado por el triunfo de José Antonio Kast en Chile, debe ser la señal

La Habana respira incertidumbre: tras el secuestro de Maduro, Trump promete “cero petróleo” a la isla y Díaz-Canel responde que defenderá “hasta la última gota