INAH intervino “tarde” en Chimalhuacán

Investigadores y pobladores de Chimalhuacán consideran que el INAH llegó tarde para hacer el rescate arqueológico en el predio El Molino. Hoy, la antigua ciudad acolhua yace bajo la tierra y el cemento. No sobrevivió al embate de desarrolladoras, los invasores y los proyectos de gobierno

El Molino, una depredación arqueológica gradual

El permiso para destruir la zona de El Molino, en Chimalhuacán, fue el corolario de una serie de agresiones que iniciaron en la década de 1990. La historia de saqueos y negligencia concluyó con el permiso para la construcción de un megaproyecto. Vasijas, ofrendas y entierros no fueron suficientes para detener la obra

Chimalhuacán, el “crimen perfecto”

El INAH autoriza construcción de uno de los “compromisos cumplidos” de Enrique Peña Nieto en Chimalhuacán. El Instituto argumentó que la zona no tenía valor arqueológico y presentó un aparentemente meticuloso estudio de salvamento arqueológico. Sin embargo, dos fotografías obtenidas por los vecinos del lugar acreditan que dentro del rancho El Molino existían estructuras habitacionales prehispánicas. Los pobladores encontraron también vasijas, molcajetes y sellos

Funcionarios del INAH y el Edomex sepultan monumento histórico

Sobre el rancho El Molino se construye uno de los compromisos “cumplidos” de Enrique Peña Nieto. El predio, ubicado en Chimalhuacán, alberga una construcción catalogada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia como monumento histórico y área natural. Los trabajos iniciados este año por el gobierno municipal revelaron que bajo la tierra yacen estructuras y objetos prehispánicos. No obstante las denuncias de los vecinos, la obra avanza con la anuencia de los funcionarios del INAH