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Aumentan  crímenes contra periodistas

Nydia Egremy
Homicidios, secuestros, lesiones y amenazas conforman el saldo rojo del gremio periodístico, tras los seis años del gobierno mediocre y omiso de Vicente Fox Quesada

 

 

 


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Desenmascarar el rostro de la censura ha sido proeza del periodismo en México. Reporteros que durante el sexenio de Vicente Fox investigaron las ligas del poder político y económico con la delincuencia organizada fueron blanco móvil de la venganza. De cara a la afirmación del gobierno federal de que respetaba el ejercicio periodístico y las libertades de prensa e información, está el balance: 30 periodistas muertos y cinco desaparecidos.

¿ Entre el 1 de diciembre de 2000 y el 30 de noviembre de 2006, el gobierno foxista fue omiso ante la intensa, continua y feroz guerra que la delincuencia organizada, caciques y gobiernos locales libraron contra los periodistas. Esa contienda coincidió, en forma y fondo, con la que lideró la potencia hegemónica mundial contra su prensa escrita y electrónica.

Por ello, cuando el 3 de junio de 2006 la secretaria de Estado de George Walker Bush, Condoleezza Rice, afirmó que aclamaba “los valientes sacrificios de los periodistas de todo el mundo para informar sobre los hechos, aun a costa de sus vidas y su libertad”, omitía la apretada mordaza que la administración Bush impuso a su propia prensa.

Más aún, cuando Rice (a quien Felipe Calderón llamó durante su campaña la “señorita Arroz”) agregó: “cada día, hombres y mujeres valientes arriesgan hostigamiento, golpizas, detención, encarcelamiento e, incluso, la muerte por el simple hecho de tratar de compartir la verdad con otros en todo el mundo”, no tenía en mente la terrible situación de los periodistas mexicanos y prefirió aludir a casos de comunicadores en China, Corea del Norte y Venezuela.

Periodismo, campo de batalla

La prensa mexicana vivió un escenario de guerra en el gobierno foxista. Con 30 periodistas asesinados y cinco desaparecidos, este país se convirtió en el “número uno en atentados contra periodistas en América Latina y el segundo en el mundo después de Irak, nación en guerra”, como establece el estudio de la Federación Latinoamericana de Periodistas (Felap), titulado “Informe sobre la situación del periodismo en México. Asesinatos y desapariciones forzosas de periodistas en el sexenio de Vicente Fox Quesada”.

El índice de crímenes contra periodistas en México durante el período 2000-2006, fue de cinco por año. Además, cinco reporteros pasaron a la ominosa categoría de “desaparecidos”. A pesar de las cifras, el gobierno foxista no escatimó los agravios físicos y verbales contra los periodistas, tampoco se escatimó la intención por censurar al periodismo crítico desde los congresos estatales, como la iniciativa del anterior gobernador de Chiapas, Pablo Salazar Mendiguchía, por instaurar la ley mordaza a la prensa local.

Al aproximarse el fin del sexenio de Vicente Fox, el ritmo de ejecuciones contra periodistas aumentó. “Sólo en noviembre nos mataron con saña a cuatro respetados periodistas: Misael Tamayo Hernández, director del diario El Despertar de la Costa, fue muerto por impactos de bala y mostraba huellas de tortura. Tamayo había recibido amenazas de muerte por teléfono, de quienes presuntamente lo asesinaron.

“José Manuel Nava Sánchez, último director general del diario Excélsior cuando era patrimonio de la Cooperativa de esa casa editorial, fue muerto de 31 puñaladas en cuello y cara. Nueve días antes había presentado su libro-denuncia Excélsior, el asalto final, que narra los subterfugios para que el diario quedara en manos privadas. Otro de sus libros fue el Vortex del Mal, que denuncia a la pandilla que se apoderó de La Casa Blanca; por ello el gobierno estadounidense le canceló la visa.

“Roberto Marcos García, director de la revista Testimonios, especializada en temas policíacos, fue asesinado por balas de nueve milímetros, dos de ellas en la cabeza, después de que el automóvil de los sicarios lo atropellara cuando él viajaba en una motocicleta. La ejecución ocurrió momentos después de haber realizado una entrevista en la comandancia del Agrupamiento Marítimo Fluvial y Lacustre, perteneciente a la Secretaría de Seguridad Pública.

“Alfonso Sánchez Guzmán, ex corresponsal de Televisa y reportero de las páginas de noticias www.enlaceveracruz212.com.mx y Orizaba en Vivo, fue secuestrado y acribillado a tiros. Su cuerpo, que presentaba cuatro impactos de bala, uno de ellos en la cabeza con el tiro de gracia, fue localizado dos días después en el Río Blanco, del municipio de Orizaba, Veracruz.” 

“México, país sin conflicto bélico, es desde el sexenio de Vicente Fox, el primero en el mundo en asesinatos, secuestros y demás atentados a comunicadores, pero sobre todo por la cobarde impunidad imperante, ya que ningún caso ha sido aclarado. Por lo que es de rechazarse la farsa de las declaraciones de Vicente Fox de que puso fin a la censura. ¿Cómo entonces debemos llamarle a toda esta realidad lacerante, fatal y trágica con la que se actuó en su gobierno en contra de los comunicadores y sus medios para socavar las libertades de prensa y expresión, así como contra el derecho a la información?”, cita el informe de la Felap.

Aun así, Vicente Fox invitó a los comunicadores durante su despedida a “no sólo a fortalecer el proceso democrático en México sino también difundir con objetividad y profesionalismo la información con la que se forma la opinión pública en la ciudadanía”.

“En primer lugar, en la invitación está implícita la calidad de Torquemada del ex jefe del Ejecutivo; mintió Vicente Fox al decir que acabó con la censura en su gobierno. Al contrario, la situación fue brutal y asesina, y por último es totalmente inaceptable que haya afirmado que durante su gobierno México fue “un espacio de libertades”, concluye el documento de la Federación.

Una investigación de la revista Los Periodistas, realizada en octubre de 2004, evidenció que los agravios contra periodistas durante el gobierno de Vicente Fox alcanzaban las siguientes categorías: homicidio, intimidación y amenazas, violación a la libertad de expresión, detenciones arbitrarias, lesiones y ejercicio indebido de la función pública.

José Luis Soberanes, el ombudsman mexicano, en su informe del 14 de julio de 2004, afirmó: “la agresión más recurrente es contra la libertad de expresión”. Efectivamente, durante la gestión de Vicente Fox 30 periodistas fueron acallados en sus investigaciones y denuncias, mientras que cinco más fueron ultimados, también por sus actividades informativas.

Por esa razón, el balance del gremio de los crímenes contra sus colegas que hace a través del informe de la Felap, constituye también una advertencia: el periodismo es una profesión que en México suele pagarse con la vida.

 

Publicado: Enero 1a quincena de 2007 | Año 5 | No. 70



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