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2a quincena agosto 2008

Fonacot en crisis por cartera vencida

La cartera vencida del Fonacot asciende a 2 mil millones de pesos: el 14 por ciento de su cartera total. Incapacidad para recuperar créditos otorgados y deficiente control del sistema crediticio, entre las causas de la crisis. Apenas el 12.3 por ciento de la cartera total se encuentra disponible para el otorgamiento de préstamos

Yenise Tinoco

 

 

El Instituto del Fondo Nacional para el Consumo de los Trabajadores (Fonacot) tiene una cartera vencida de 2 mil millones de pesos, equivalente  al 14.7 por ciento de su cartera total administrada, que asciende a 13 mil 600 millones de pesos. Con ello quedarían en evidencia “las fallas del Sistema de Administración de Crédito (Credere) y la incapacidad de Soluziona” –empresa administradora del programa–, de acuerdo con fuentes internas de la dependencia.


El instituto, encabezado por Arsenio Díaz Escalante, colocó papel Fonacot en la Bolsa de Valores desde 2003. A la fecha, el 73 por ciento de su cartera se ha bursatilizado: 9 mil 928 millones de pesos. Mientras, sólo un 12.3 por ciento está vigente para el otorgamiento de créditos a los trabajadores afiliados al instituto: 1 mil 672 millones de pesos.


El 24 de abril de 2006 se publicó el decreto por el que se creó el instituto como un organismo descentralizado de interés social, con autosuficiencia presupuestaria, perteneciente a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS). El objetivo, según se indica, es el de promover el ahorro de los trabajadores, otorgándoles financiamiento para adquisición de bienes y servicios. El Consejo Directivo de éste es presidido por el actual secretario del Trabajo, Javier Lozano.


De acuerdo con información en poder de Contralínea, en noviembre de 2007 la cartera vencida superaba los 800 millones de pesos, lo que representaba un aumento de 49.4 por ciento en 11 meses: 7.3 por ciento del total de la cartera administrada en aquel momento, que era de 10 mil 840 millones de pesos.
En tanto, de enero a noviembre de 2007, su cartera vigente disminuyó un 58.9 por ciento, de 3 mil 429 millones de pesos a 2 mil 20 millones de pesos. La cifra representa el 18.6 por ciento del total.


Entrevistado al respecto, Díaz Escalante asegura que la cartera vencida de Fonacot es sólo de 4.5 por ciento sobre la cartera total, que al 31 de diciembre de 2007 fue de 10 mil 452 millones pesos. Agrega que en ese año se bursatilizaron 7 mil 880 millones de pesos.


Para justificar estas operaciones en la Bolsa, se argumentó la necesidad de fondear al instituto, aumentar su capacidad de operación y monetizar los créditos que otorga a los trabajadores. El mecanismo es la bursatilización de la cartera, que prevé la cesión de pagarés al patrimonio de un fideicomiso expresamente creado para este fin. La primera emisión de certificados bursátiles tuvo lugar en septiembre de 2003, por 500 millones de pesos.


A decir de Díaz Escalante, de 2003 a la fecha, Fonacot colocó 24 mil 750 millones de pesos en el mercado bursátil. Adelanta que ahora intentará incursionar en los mercados de Londres y Canadá.


El titular de Fonacot explica que, de 2000 a 2007, la bursatilización hizo crecer 10 veces a la dependencia. El año de mayor colocación fue el primero de la administración de Felipe Calderón: 1 millón 700 mil créditos, que representan 10 mil millones de pesos.


En 2008 busca colocar 3 millones de créditos por 3 mil 500 millones de pesos; es decir, 56 por ciento más préstamos, pero con un monto 35 por ciento menor al del año pasado.


Para desmentir la crisis en la que se encuentra inmerso, Díaz Escalante dice que el instituto ha ganado el ISO-9000 desde 2002, lo que refleja que toda la dependencia tiene la misma metodología de otorgamiento de crédito y recuperación de cartera. Hace seis años, comenta, se liquidaron todas las deudas que se tenían y se empezó a recibir el financiamiento comercial.
En 2003, Fonacot contrató a Standard & Poor’s y Fitch Ratings para que evaluaran la cartera, que desde entonces es considerada triple A –cartera segura, rentable y bien manejada–. Según Díaz Escalante, ningún banco en México tiene tal calificación.


Asimismo, ambas consultorías calificaron de excelente la administración, al otorgarle las puntuaciones A1+ y F1+, dice el funcionario. El contrato con Fitch Ratings ascendió a 550 mil pesos. La institución, llamada en ese entonces Fondo de Fomento y Garantía para el Consumo de los Trabajadores, buscó calificar la emisión de certificados bursátiles, consta en el portal electrónico de Compranet. En dicho sitio no se encontró ninguna contratación con Standard & Poor’s, como tampoco en el Portal de Transparencia.


Lo que dice la ASF

En el Informe de resultados de la revisión y fiscalización de la cuenta pública 2006, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) señala que en la bursatilización para el financiamiento de Fonacot, el auditor externo observó que existe una falta de control por emisión de pagos y cobranza entregada a los fideicomisos emisores, que pudieran no ser confiables en los registros contables.

 

Copias de la auditoría practicada por la CNBV al fondo

 


Respecto de la bursatilización de la cartera, la ASF constató que no se tiene implantado un manual de procedimientos o instructivo de operaciones donde se establezcan objetivos, políticas, alcance, marco jurídico, descripción de la operación y responsables de llevar a cabo los procedimientos, recabar la información y realizar las tareas para obtener las autorizaciones. Tampoco existe manual alguno para el registro y control de la operación.


Asimismo, la cartera castigada no tiene establecido un manual de procedimientos ni un instructivo de operación, con objetivos, políticas, alcance, marco jurídico, descripción de la operación y personal responsable. El monto de dicha cartera ascendía a 241 millones 643 mil pesos, al momento de realizarse la auditoría (2006).


Acerca de las observaciones hechas por el máximo órgano de fiscalización en México, el titular de Fonacot dice que son “tonterías”; pues, asegura, el manual sí existe. Explica que la realización de dicho manual fue una “consideración” que hizo el Consejo Directivo de la institución, a partir de una recomendación de la Contaduría Mayor de la Federación, como resultado del “éxito” de las colocaciones bursátiles.


“Nosotros no participamos solos en el procedimiento. Hay representantes de los inversionistas y cinco bancos internacionales involucrados en el manejo de la bursatilización de cartera: Scotiabank, Deutsche Bank, The Bank of New York, JP Morgan y Nacional Financiera. Es muy difícil hacer una tontería, porque estamos a la luz de grandes instituciones financieras que son altamente profesionales”, dice Díaz Escalante.


Sin embargo, una auditoría realizada por la Dirección General de Supervisión de Banca de Desarrollo y de Entidades de Fomento, dependiente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), revela que la normatividad interna de Fonacot carece de procedimientos para el tratamiento de las operaciones de venta de cartera. Además, señala el documento, no tiene un manual de créditos en el que se establezcan los procesos, metodologías, procedimientos y demás información necesaria para la originación y administración de los créditos.


Fallas en el sistema de crédito
En los resultados de la auditoría de la CNBV, presentados en 2007, se indica que el Credere no calcula adecuadamente el monto de los intereses devengados, no cobrados, de cartera vencida que se deben suspender en el momento en que el saldo insoluto del crédito sea considerado como vencido.
En su auditoría, la Dirección General de Supervisión de Banca de Desarrollo –encabezada por Gabriel Napoleón Díaz Leyva– señala que Credere inició operaciones en noviembre de 2005 sin que Fonacot validara su funcionamiento, mediante la realización de operaciones en paralelo con el sistema de administración anteriormente denominado “SICREF”.


Esto, advierte, puede implicar deficiencias en la integridad de la información migrada o bien que dicho sistema presente fallas u omisiones e incumpla con la totalidad de requerimientos necesarios para una adecuada administración de los créditos.


Asimismo, indica que la empresa consultora Accenture –contratada para los trabajos encaminados a la gestión integral de riesgo en el propio instituto– determinó que existen créditos aprobados que cuentan con condiciones de excepción, que no se pueden identificar en el sistema; éste no tiene la capacidad de realizar un estado de cuenta impreso del trabajador, y los equipos y centros de datos que soportan la operación del Credere, incluyendo su centro de datos alterno, no son propiedad del instituto.
Además, la auditoría observa que el Credere no identifica adecuadamente la cartera propia de la bursatilizada. Respecto al Sistema de Registro y Control de Cartera Bursatilizada especifica que carece de interfaces automáticas con otros sistemas que le provean de elementos necesarios para procesar información, que garantice la integridad de los datos: requiere varios procesos manuales, tales como la determinación de saldos de cartera provenientes del Credere, a través del uso del Microsoft Acces.


Además, no depura los saldos de cartera para eliminar la parte proporcional del impuesto al valor agregado que incluyen los saldos extraídos del Credere, a través del uso de hojas de cálculo electrónicas; así como la incorporación de los intereses cobrados de la cartera recuperada con apoyo de dichas hojas diseñadas en Microsoft Excel.


Sin evaluación para aprobar créditos
La auditoría de la Dirección General de Supervisión de Banca de Desarrollo también detecta una diferencia de 5 millones 300 mil pesos entre la cartera total, que se presenta en los estados financieros al 31 de diciembre de 2006, y lo que muestra el Credere. Además, indica, en ese mismo periodo existen créditos con saldos negativos en cuentas de orden “Créditos incobrables-Castigos”, por un importe de 59 millones 900 mil pesos, correspondientes a 348 mil 52 créditos.


Señala que Fonacot no presentó evidencias de utilizar métodos de evaluación para aprobar y otorgar créditos, entendiéndose por tales, aquéllos que permiten valorar al acreditado, cualitativa y cuantitativamente, con base en datos e información estandarizada, cuya ponderación para arrojar un resultado favorable haya sido previamente definida.


El análisis de la CNBV observa que el instituto sólo evalúa la capacidad de pago del trabajador a través de sus percepciones brutas mensuales, sin contar el análisis de la totalidad de otros créditos y demás pasivos que el posible deudor tenga con otras entidades financieras.


No se evalúa la experiencia de pago del acreditado mediante una consulta realizada a una sociedad de información crediticia. Tampoco se valora la información y documentación de bienes patrimoniales, y no se presentaron evidencia de que se realicen estudios de crédito a los centros de trabajo que solicitan afiliarse al instituto, detalla el análisis.


Pagarés
En sus resultados, la Dirección General de Supervisión de Banca de Desarrollo indica que la normatividad en materia de crédito y solicitud de contrato no establece cláusulas donde se estipule el tratamiento que se debe otorgar a la falta de pago por parte del acreditado, y que los intereses se calculen sobre saldos insolutos.


Igualmente observa que el instituto no tiene como práctica enviar estados de cuenta a sus acreditados en donde se les den a conocer el monto de la tasa de interés anualizada que se les cobrará sobre los saldos insolutos, saldo del crédito, monto amortizado, plazo restante, entre otros.


La Dirección General de Supervisión de Banca de Desarrollo de la CNBV señala que en el pagaré firmado por el trabajador, para la instrumentación del crédito que otorga el instituto, no se presenta la fecha ni el lugar de pago, que son requisitos que debe contener cualquier pagaré.


Fonacot no proporcionó evidencia de que se contara con normatividad respecto a la cobranza judicial que debiera realizarse a los acreditados cuando se presenta falta de pago. Al respecto, se informó que únicamente se realizan gestiones de cobranza por la vía judicial a los centros de trabajo.
Para la CNBV, ello da como resultado bajos índices de recuperación de cartera, inclusive hay delegaciones en las que el índice de recuperación de cartera de los despachos correspondientes es de 0 por ciento.


Inconsistencias
La auditoría señala que existen 41 mil 362 registros en los cuales la base de datos carece de la fecha en que se capturó la baja del trabajador de su centro de trabajo, razón por la cual no se pudieron determinar los días en que se tardó el área de cobranza en ceder la cartera al despacho para su recuperación.


Dos mil 12 registros presentan inconsistencias en las fechas de captura de baja y de cesión al despacho. En 16 registros, la fecha de captura de la baja en el sistema es igual a la fecha en que se cedió al despacho.


Además, en 200, registros la fecha capturada como baja en el sistema es incorrecta e incongruente: una data de 1960; tres, de 1950; una, de 1799; otra, de 1200; 166, del año 600, y 28, del año 1500.


La auditoría de la CNBV detectó 31 mil 745 créditos en los que la Dirección de Cobranza excedió el plazo máximo de 61 días con que cuenta para turnar a los despachos los créditos para su cobranza; la demora osciló entre uno y 2 mil 807 días.


También se encontraron créditos sin nombre, número de distribuidor que proporcionó el bien ni sujeto de financiamiento al trabajador; otro sin plazo; uno más que muestra plazo cero, y nombres de centros de trabajo que se presentan escritos de diferente manera.


Sin pagar
El análisis de la CNBV determina que existen casos en que los centros de trabajo no pagan el importe total de lo que señala la ficha de emisión, tampoco indican la incidencia por la que no se pagó el importe completo, por lo que dichas cédulas se capturaron en el Credere y se mantuvieron pendientes de aclarar; dicho pago no se aplica hasta su aclaración, ya que se desconoce a qué trabajador se le efectúo el cobro y a quién no.


Díaz Escalante reconoce que hay centros de trabajo que no pagan al Fonacot; pero sí les descuentan a los trabajadores directo de la nómina, por lo que se interpusieron 340 denuncias penales contra las empresas.


Agrega que también hay trabajadores que perdieron su empleo que son invitados a reestructurar sus créditos; pero se niegan a pagar, por lo que ya se interponen denuncias civiles. En este momento hay 16 expedientes abiertos en Cancún, Quintana Roo.


Bursatilización
La auditoría de la Dirección General de Supervisión de Banca de Desarrollo señala que el instituto cuenta con un documento denominado “Guía para la Administración de Cartera Burzatil” (sic) y elaborado en agosto de 2004; sin embargo, éste tiene los requisitos mínimos de calidad, dado que se refiere al antiguo Fonacot.


Finalmente, observa errores, falta de control y supervisión respecto a la generación de información relacionada con la bursatilización de la cartera. El 23 de febrero de 2007, la titular de la gerencia de Modelos Financieros entregó, en formato electrónico Microsoft Excel, los saldos de la cartera bursatilizada; sin embargo, dicho archivo contenía créditos duplicados.

 

Comportamiento histórico de la cartera Fonacot (millones de pesos)

Enero (2007)

Febrero (2007)

Marzo (2007)

Abril (2007)

Mayo (2007)

Junio (2007)

Julio (2007)

Agosto (2007)

Septiembre (2007)

Octubre (2007)

Noviembre (2007)

Julio (2008)

Cartera vigente

3,429.8

3,690.4

2,627.7

2,939.4

3,319.7

2,890.1

2,890.1

3,257.8

2,995.1

3,437.8

2,020.7

1,672.8

Cartera vencida

396.1

410,2

424.4

416.9

418.0

451.0

451.0

469.9

779.7

771.2

800.3

2,000.0

Cartera cedida

4,014.5

3,979.2

5,257.0

5,189.7

5,104.4

6,185.9

6,185.9

6121.2

6,304.4

6,251.0

8,019.8

9,928.0

Cartera total administrada

7,840.4

8,079.8

8,390.1

8,546.0

8,8421

9,527.0

9,527.0

9,848.9

10,079.2

10,460.0

10,840.9

13,600.0

 

 

 

 

Baja recuperación de la cartera

Delegación

Porcentaje de recuperación a diciembre de 2006

Aguascalientes

0.00

Campeche

0.51

Culiacán

2.06

Chihuahua

2.13

Durango

0.00

Guadalajara

5.17

La Paz

0.03

Mexicali

3.43

Pachuca

0.00

Puebla

0.73

Saltillo

0.00

San Luis Potosí

1.99

Tepic

1.75

Tlaxcala

1.91

Toluca

2.64

Torreón

5.23

Veracruz

0.00

Villahermosa

0.00

Zacatecas

0.48

Veracruz

0.00

Villahermosa

0.00

Zacatecas

0.48

Fuente: Auditoría practicada por la Dirección General de Supervisión de Banca de Desarrollo y de Entidades de Fomento, de la CNBV

 

 

 

 

Revista Contralínea / México

Fecha de publicación: 15 de agosto de 2008 | Año 7 | No. 108

 

 

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