Durante décadas el país vivió bajo un partido de Estado, encabezado por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), un régimen que reprimió de manera sistemática los intentos de organización democrática, pese a los avances sociales que también se registraron en ese periodo, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Agregó que esto se extendió a los dos sexenios del Partido Acción Nacional, periodo en el cual la traición al pueblo del supuesto cambio democrático y se cometió el desafuero en 2005, y el fraude electoral de 2006.
Durante la conferencia matutina, la primera mandataria explicó que desde los gobiernos surgidos tras la Revolución –con Plutarco Elías Calles y posteriormente con el general Lázaro Cárdenas–, el partido oficial se integró plenamente al Estado mexicano con la incorporación de sindicatos, el sector empresarial y los trabajadores.
Reconoció que en esa etapa se impulsaron derechos sociales fundamentales, como la creación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y la consolidación de la educación pública. Sin embargo, subrayó que se trató de un régimen profundamente autoritario que no permitió la democracia sindical ni la disidencia política.
Sheinbaum Pardo recordó que movimientos ferrocarrileros, electricistas, maestros y médicos fueron reprimidos por exigir mejores condiciones laborales y dirigentes sociales independientes. Mencionó casos como el de Rafael Galván, en la corriente democrática del Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (SUTERM) y Valentín Campa, en el sindicato ferrocarrilero, como ejemplos de luchas que fueron sofocadas por el poder presidencial de la época.
Sheinbaum Pardo señaló que el momento más grave de este autoritarismo ocurrió en 1968, durante el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, cuando el movimiento estudiantil fue reprimido violentamente. Explicó que los estudiantes se organizaron tras un conflicto de una preparatoria y posteriormente exigieron la desaparición del cuerpo de granaderos y la liberación de presos políticos.
Sobre los gobiernos posteriores, indicó que, aunque Adolfo López Mateos sostuvo un discurso nacionalista y estatizó la industria eléctrica, también reprimió a los sindicatos y organizaciones que buscaban democracia interna. Añadió que con la llegada de Luis Echeverría en 1970 se abrió un proceso conocido como apertura democrática, que permitió el registro de partidos políticos distintos al PRI y al PAN, como el Partido Comunista Mexicano, así como la incorporación de diputados plurinominales.
No obstante, enfatizó que estas reformas “no fueron una concesión del gobierno”, sino el resultado de una movilización popular intensa que exigía democracia. Agregó que las reformas continuaron con José López Portillo, aunque el sistema siguió controlado por las élites políticas.
La titular del Ejecutivo federal sostuvo que desde el sexenio de Carlos Salinas de Gortari se consolidó una alianza entre el PRI y el PAN –PRIAN– al compartir un mismo proyecto de nación. En ese contexto, recordó el desafuero contra el expresidente Andrés Manuel López Obrador en 2004, cuando era jefe de Gobierno de la Ciudad de México.
Sobre ello, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que se intentó impedir su participación en la elección presidencial de 2006 mediante un delito inventado, relacionado con la apertura de un hospital. Aseguró que el desafuero fue organizado por el expresidente panista Vicente Fox y su grupo, con la participación de Salinas de Gortari.
También indicó que, tras una amplia movilización popular en todo el país, Fox se vio obligado a dar marcha atrás, lo que permitió que López Obrador compitiera en las elecciones de 2006. Sin embargo, sostuvo que en esa elección se cometió un fraude electoral, el cual atribuyó al entonces presidente del IFE, Luis Carlos Ugalde, con la participación del gobierno de Fox y el candidato del PAN, Felipe Calderón.
De igual manera, recordó que tras el fraude se instaló un plantón en Paseo de la Reforma durante 45 días; y el expresidente López Obrador permaneció en una casa de campaña en el Zócalo capitalino. Relató que, ante la presión el entonces presidente Calderón celebró la ceremonia del Grito de Independencia en Guanajuato, mientras que en la Ciudad de México la conmemoración fue encabezada por Alejandro Encinas, entonces jefe de Gobierno Capitalino, y lo denominaron “el Grito de los Libres”.
La doctora Sheinbaum Pardo señaló que, pese a la dureza de ese proceso, el movimiento decidió organizar la Convención Nacional Democrática y nombrar a Andrés Manuel López Obrador presidente legítimo, como una forma de resistencia política frente al fraude y al autoritarismo.
Te podría interesar: Sheinbaum descartó sobrevuelos en territorio mexicano, tras alerta aérea de EU



















