El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló la cancelación durante dos semanas de los bombardeos que tenía presupuestado lanzar contra Irán este martes 7 abril, luego de la mediación del primer ministro y el número uno del Ejército de Pakistán, Shehbaz Sharif y Asim Muir, respectivamente.
La condición del mandatario estadunidense fue que las autoridades iraníes aceptaran la apertura completa, inmediata y segura del Estrecho de Ormuz, ruta por donde pasa el 20 por ciento del petróleo mundial. “¡Será un alto al fuego bilateral!”, puntualizó en una publicación de redes sociales.
En sus palabras, accedió a la petición de los gobernantes paquistaníes porque “hemos cumplido y superado todos los objetivos militares, y estamos muy avanzados en la negociación de un acuerdo definitivo sobre la paz a largo plazo con Irán y la paz en Medio Oriente”.
Además, mencionó que Estados Unidos recibió una propuesta de las autoridades iraníes con 10 puntos, los cuales “creemos que constituyen una base viable para la negociación. Estados Unidos e Irán han acordado casi todos los puntos de controversia anteriores, pero dos semanas permitirán finalizar y concretar el acuerdo […] es un honor que este problema de larga data esté cerca de resolverse”.
Del otro lado de la moneda, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán describió este hecho como “una derrota innegable, histórica y aplastante” de Estados Unidos, a quien, en su opinión, obligaron “a aceptar su plan de 10 puntos”.
En un comunicado, traducido por su embajada en Uruguay, el Consejo detalló el contenido de la propuesta: “En dicho plan, Estados Unidos se compromete, en principio, a garantizar la no agresión, mantener el control de Irán sobre el estrecho de Ormuz, aceptar [la continuación de] el enriquecimiento [de uranio], levantar todas las sanciones [económicas] primarias y secundarias, poner fin a todas las resoluciones del Consejo de Seguridad [de la ONU] y de la Junta de Gobernadores, indemnizar a Irán, retirar sus fuerzas de combate de la región y cesar la guerra en todos los frentes, incluido contra la heroica resistencia islámica del Líbano [contra Israel]”.
Felicitaron, además, al pueblo iraní por “esta victoria”; y señalaron que, junto con el Líbano, Irak, Yemen y Palestina, “han dado una lección inolvidable, destruyendo sus fuerzas, recursos, infraestructuras y todo su capital político, económico, tecnológico y militar de tal forma que el enemigo ha quedado ahora sumido en la desintegración y la desesperación, sin ver otro camino que la rendición ante la voluntad de la gran nación iraní y del noble eje de la resistencia”.
Sin embargo, el Consejo de Seguridad iraní subrayó que este principio de acuerdo, mediado por Pakistán, no significa el fin de la guerra: “nuestras manos permanecen sobre el gatillo, y cualquier error del enemigo será respondido con toda firmeza”.
Aunque, por otro lado, aceptó su postura de “llevar a cabo negociaciones para finalizar los detalles en un plazo máximo de 15 días”. Dentro de los puntos de Irán, se establecen garantías de tránsito seguro por el Estrecho de Ormuz. El acercamiento se dará en Islamabad, capital de Pakistán, y podrán extenderse si ambas partes lo acuerdan.



















