El tema del narcotráfico ha sido utilizado históricamente por gobiernos de Estados Unidos como un “pretexto para la injerencia” en otros países, afirmó Claudia Sheinbaum Pardo, al referirse a las acusaciones del Departamento de Justicia estadunidense contra el expresidente cubano Raúl Castro y a las declaraciones del exmandatario boliviano Evo Morales sobre una presunta persecución política.
Durante su conferencia matutina, la primera mandataria sostuvo que la relación histórica entre Estados Unidos y América Latina ha estado marcada por una visión “injerencista”, la cual, dijo, no es nueva y se ha repetido con distintos gobiernos estadunidenses. “Históricamente ha habido una visión injerencista por parte de Estados Unidos, no es de ahora”.
La presidenta señaló que uno de los principios fundamentales de México es la autodeterminación de los pueblos, y recordó que, cuando Evo Morales contendió por primera vez a la presidencia de Bolivia, fue acusado de presuntos vínculos con el narcotráfico únicamente por ser dirigente indígena de una región productora de hoja de coca. “Era hoja de coca, no cocaína”, puntualizó.
De igual manera, aseguró que el gobierno del exmandatario Morales representó uno de los periodos de mayor crecimiento y estabilidad en Bolivia, al destacar que durante su administración aumentó el Producto Interno Bruto, disminuyeron la pobreza y la desigualdad, además de que se fortaleció la soberanía sobre los recursos naturales.
“Nosotros no estamos de acuerdo con esa visión de [Estados Unidos para] que pueden influir en otros países”, declaró.
Respecto a las acusaciones contra el expresidente Raúl Castro, Sheinbaum cuestionó que se retomen hechos ocurridos hace más de tres décadas. “¿Qué sentido tiene que en este momento acusen a una persona por algo que ocurrió hace 30 años?”.
En ese contexto, relató que actualmente lee las memorias del expresidente Miguel de la Madrid, donde, dijo, se plantea que “Estados Unidos siempre ha usado el tema del narcotráfico como pretexto para injerencia, […] eso hay que tenerlo claro”.
No obstante, la primera mandataria aclaró que México mantendrá una relación de cooperación con Estados Unidos, aunque basada en el respeto mutuo y la soberanía nacional. “Nosotros queremos una buena relación y siempre la vamos a buscar”, sostuvo Sheinbaum, quien recordó que en territorio estadunidense viven cerca de 38 millones de mexicanos.
La presidenta reconoció además que existen áreas de colaboración bilateral donde ha prevalecido el respeto, aunque advirtió que México no debe ignorar los antecedentes históricos de intervención política.
Finalmente, reiteró que la cooperación en materia de seguridad con Estados Unidos continuará bajo mecanismos de coordinación institucional, pero sin permitir operaciones conjuntas en territorio mexicano.



















