El gobierno de México no hace acuerdos con los miembros de los cárteles del narcotráfico ni con grupos de la delincuencia organizada, afirmó esta mañana la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Ello –cuestionó–, a diferencia de lo que ocurre con agencias de Estados Unidos, que sí han negociado con Los Chapitos, facción del Cártel de Sinaloa.
Luego de que integrantes de su gabinete expusieron el caso del secuestro del narcotraficante Ismael –el Mayo– Zambada, la participación de agencias (en específico, del FBI) en el operativo en suelo mexicano y las mentiras que habría dicho al respecto el entonces embajador de Estados Unidos, Ken Salazar, la primera mandataria advirtió que, tras la detención y posterior extradición de Ovidio Guzmán López (hijo de Joaquín –el Chapo– Guzmán), se dieron una serie de hechos que demuestran los acuerdos entre el gobierno estadunidense y Los Chapitos.
Como ejemplo, citó la entrega voluntaria de la familia de Ovidio al gobierno de Estados Unidos, hecho del que públicamente se sabe que fue para recibir una especie de protección. También, ejemplificó con las condiciones de la llegada de la aeronave en la que fue trasladado el Mayo Zambada, junto con Joaquín Guzmán López, hermano de Ovidio, el 25 de julio de 2024. Lo anterior, en clara referencia a las severas restricciones que aplica de forma sistemática el vecino país del norte sobre su espacio aéreo, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Ese mismo día, el 25 de julio de 2024, Ovidio Guzmán López obtuvo beneficios procesales del gobierno estadunidense, pues cambió la medida cautelar que enfrenta, sin que de esto haya sido informado el gobierno de México, indicó, por su parte y minutos antes, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez.
Por ello, la presidenta Sheinbaum Pardo preguntó: “¿quién acuerda con miembros de la delincuencia organizada? Porque nosotros no; nosotros nunca vamos a hacer acuerdos con ningún miembro, ni con ninguna organización de la delincuencia organizada, jamás”.
En su conferencia matutina, la titular del Ejecutivo federal remarcó que otros que acuerdan con el narcotráfico fueron los gobiernos del PAN, no sólo por el vínculo demostrado del Cártel de Sinaloa con Genaro García Luna, quien se desempeñó como secretario de Seguridad Pública en el sexenio de Felipe Calderón, sino por otros hechos. Entre éstos, recordó: “es relevante que no olvidemos también que el jefe de este grupo de la delincuencia organizada [Joaquín –el Chapo– Guzmán] se fugó de la cárcel en 2001, con [el gobierno del panista Vicente] Fox. Y no es detenido, hasta el 2014 [cuando ya gobernaba el priísta Enrique Peña Nieto]. Y García Luna está preso en Estados Unidos con el argumento de que facilitó a este grupo delincuencial su operación, incluso recibió dinero de este grupo delincuencial. Entonces, es muy importante poner todo en su justo término”.
Acerca de la participación de agentes estadunidenses en el operativo de captura del Mayo Zambada en suelo mexicano, sin autorización del gobierno de López Obrador y con lo que se habría violado la soberanía, la presidenta explicó que la Secretaría de Relaciones Exteriores está pidiendo a la Fiscalía General de la República “ver si hay algún delito en todo este proceso, y también que solicite información de manera directa al FBI”.
Otra solicitud a la FGR es que informe sobre las investigaciones que entonces hizo el exfiscal Alejandro Gertz Manero sobre este caso. Y volvió a cuestionar: “¿quién mintió o quién miente? ¿Mintió el embajador Ken Salazar? Porque también lo escribe en su libro”.



















