Más de 3 mil metros cúbicos de madera fueron asegurados y 27 sitios –entre centros de almacenamiento y predios con cambio ilegal de uso de suelo– quedaron clausurados durante el tercer multioperativo forestal simultáneo. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) realizó las acciones del 27 al 31 de julio en zonas críticas de 26 entidades federativas.
Durante los cinco días del operativo se instalaron 28 filtros para revisar el transporte de materias primas forestales, se realizaron nueve recorridos de vigilancia y se practicaron 55 inspecciones. De estas últimas, 10 se llevaron a cabo en predios con cambio de uso de suelo; 36, en centros de almacenamiento y transformación; siete, en aprovechamientos forestales, y dos, en terrenos afectados por incendios.
En total, la Profepa reportó el aseguramiento de 3 mil 8.023 metros cúbicos de madera, 614 kilogramos de carbón, 3.120 metros cúbicos de tierra negra, seis vehículos y 82 piezas de maquinaria y herramientas de aserrío. Además, clausuró 16 Centros de Almacenamiento y Transformación de Materias Primas Forestales (CAT) y 11 predios donde se detectaron cambios ilegales de uso de suelo.
Uno de los principales despliegues se realizó en Michoacán, dentro de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca y su zona de influencia. Ahí, la Profepa detectó afectaciones en 10 mil 34 metros cuadrados por la remoción de cobertura vegetal y la tala de pino, encino y cedro blanco, con un volumen de 11.212 metros cúbicos, lo que derivó en dos clausuras temporales totales. En toda la entidad se llevaron a cabo 22 acciones de inspección y vigilancia, y se aseguraron 1 mil 460 metros cúbicos de madera en aserraderos.

Por su parte, en el Estado de México, el operativo se concentró en la comunidad de San Lorenzo Malacota, municipio de Morelos, dentro de la zona crítica forestal de la Sierra de las Cruces, que forma parte del Bosque de Agua. En ese punto, cinco inspecciones en aserraderos terminaron en cuatro clausuras temporales totales y el desmantelamiento de los establecimientos. También fueron aseguradas ocho piezas de maquinaria y herramientas de aserrío, tres camionetas, 14.356 metros cúbicos de madera aserrada y 14.485 metros cúbicos de madera en rollo de pino y oyamel.
En Campeche, la Profepa inspeccionó centros de almacenamiento ubicados en Champotón, Calakmul y Escárcega. Tres presentaron irregularidades y fueron clausurados. Durante las acciones se aseguraron 44 kilogramos de carbón vegetal y 72 trozas de granadillo (Cordia dodecandra), equivalentes a 16.50 metros cúbicos. Esta especie se encuentra entre las más afectadas por la tala ilegal.
Mientras tanto, en Comitán de Domínguez, Chiapas, se realizaron cuatro inspecciones en centros de almacenamiento. Dos concluyeron con la clausura de los establecimientos y el aseguramiento de 573.54 metros cúbicos de pino aserrado, 132.05 metros cúbicos de pino en rollo, 285 piezas de madera en rollo y maquinaria.
En Tlaxiaco, Oaxaca, un centro de almacenamiento no pudo acreditar su funcionamiento legal ni la procedencia de las materias primas. Por ello, se ordenó su clausura temporal total y se aseguraron de manera precautoria 2 mil 416 piezas de madera labrada de pino, equivalentes a 44.84 metros cúbicos, además del equipo utilizado para procesarla.
Las inspecciones también encontraron irregularidades en Tabasco, Veracruz y la Ciudad de México. En los municipios tabasqueños de Cárdenas, Cunduacán y Centro se aseguraron 25.2 metros cúbicos de madera de parota, 570 kilogramos de carbón vegetal y 89 piezas de madera de pino y maculis.
En Altotonga, Veracruz, fueron asegurados 225.573 metros cúbicos de pino debido a inconsistencias en los registros de entrada y salida. A su vez, en la alcaldía Cuajimalpa, en la Ciudad de México, se aseguraron 1.165 metros cúbicos de madera de nogal por irregularidades en la documentación.
Además de los hallazgos en centros de almacenamiento, se detectaron cambios ilegales de uso de suelo para desarrollar proyectos mineros, turísticos e inmobiliarios. En Durango, la Profepa encontró un proyecto para extraer bentonita que afectó 3.75 hectáreas de terreno forestal en los municipios de Simón Bolívar, Santiago Papasquiaro y Tepehuanes, por lo que ordenó su clausura temporal total.
En Bahía de Banderas, Nayarit, fueron clausurados dos predios donde se pretendía construir vialidades y un fraccionamiento turístico mediante el cambio ilegal de uso de suelo. Por la misma causa, en Cuautitlán de García Barragán, Jalisco, tres inspecciones terminaron en igual número de clausuras temporales totales. También se revisó un predio afectado por un incendio en una superficie de 509 metros cuadrados.
A estos casos se sumaron los detectados en Galeana y General Zaragoza, Nuevo León, y en Altamira, Tamaulipas, donde las inspecciones encontraron obras y daños a la vegetación sin las autorizaciones correspondientes. Las superficies afectadas fueron de 1 mil 794 y 12 mil 895 metros cuadrados, respectivamente.
Filtros carreteros
La revisión no se limitó a predios y centros de almacenamiento. Los filtros instalados en carreteras también permitieron detectar el traslado irregular de materias primas forestales. En Morelos, dentro del Bosque de Agua, un punto de revisión instalado sobre la carretera federal México-Cuernavaca, en Huitzilac, permitió asegurar un camión que transportaba 3.120 metros cúbicos de tierra de monte sin acreditar su procedencia legal.
De manera similar, en Tlaxco, Tlaxcala, otro filtro llevó al aseguramiento de un tráiler que transportaba 200 tarimas, equivalentes a 5.058 metros cúbicos de madera de pino y hule, también sin la documentación necesaria.
En contraste, los filtros instalados en Aguascalientes, Baja California Sur, Guerrero, San Luis Potosí y Sonora no detectaron irregularidades. En todos los casos, los transportistas presentaron las remisiones forestales que acreditaban la procedencia legal de las materias primas.
En otras acciones, en Coahuila, las inspecciones realizadas en Arteaga, San Pedro y Viesca detectaron afectaciones a la vegetación sin autorización, por lo que se impuso una clausura temporal total. Sin embargo, otros dos centros de almacenamiento revisados en el estado no presentaron irregularidades.
En Colima, una inspección realizada en Villa de Álvarez y Armería verificó el derribo de 22.58 metros cúbicos de especies forestales en una superficie de 2.64 hectáreas, lo que dio paso a un procedimiento administrativo.
Por otro lado, en Chihuahua, entre Guadalupe y Calvo e Hidalgo del Parral, la Profepa aseguró de manera precautoria 10 reembarques forestales relacionados con 328.645 metros cúbicos de madera de pino en rollo.
Finalmente, en Valparaíso, Zacatecas, la revisión de un centro de almacenamiento no encontró irregularidades. No obstante, permitió obtener información sobre posibles rutas de madera ilegal y predios donde presuntamente se realizan actividades forestales ilícitas, lo que abrió un nuevo procedimiento.
En el operativo participaron 527 elementos de la Profepa, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, gobiernos estatales, fiscalías y policías estatales y municipales.
Con este tercer multioperativo, la Profepa revisó distintos puntos de la cadena forestal, desde la extracción y el transporte hasta el almacenamiento. Los resultados obtenidos en 26 estados muestran que el daño a los bosques no se limita a la tala ilegal, sino que también está relacionado con proyectos mineros, turísticos e inmobiliarios que avanzan sobre terrenos forestales.


















