En la segunda vuelta de los comicios en Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva venció al ultraderechista Flávio Bolsonaro, con el 51.79 por ciento del total de votos. La jornada estuvo marcada por la extensión del horario de votación, tras reclamos masivos contra las estrategias de la derecha para inhibir el sufragio en distintas ciudades.
Con el 99.99 por ciento de las secciones electorales contabilizadas, el Tribunal Electoral brasileño declaró la victoria del izquierdista, con lo que se confirmó un cuarto mandato. En estas elecciones, Lula da Silva obtuvo 64 millones 255 mil 891 votos, contra 59 millones 825 mil 984 en favor de Bolsonaro.
Minutos después de que el Tribunal Electoral diera por “matemáticamente definida” la elección, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo felicitó al presidente Lula por el resultado, y señaló: “viva la democracia, ganó el pueblo de Brasil”.
En esta jornada, Lula revirtió el resultado negativo de la primera vuelta, ocurrida el pasado 4 de octubre. Con más de 124 millones de votos emitidos, la participación total para este domingo 25 de octubre fue del 80.78 por ciento y la abstención del 19.22 por ciento. De éstos, 1.12 por ciento fueron “en blanco” y 2.12 por ciento “nulos”. En comparación con la primera vuelta, hubo menor abstención, votos nulos y en blanco (21.08, 2.93 y 1.84 por ciento, respectivamente, el 4 de octubre).
Horario de votación extendido
Entre los incidentes de esta jornada electoral brasileña, está el intento de impedir las votaciones en algunas regiones. Por ejemplo, en Salvador, capital de Bahía, al menos 75 autobuses urbanos fueron retenidos e impedidos de salir del garaje en el que se encontraban, con el objetivo de entorpecer el transporte.
Tras las denuncias, el Tribunal Regional Electoral de Bahía ordenó a la Policía Federal la aprehensión de Pablo Souza, secretario municipal de Movilidad en dicha ciudad, acusado de boicotear la afluencia del transporte público, lo cual constituyó delitos electorales.
Salvador está gobernado por el político de derecha Bruno Reis. El pasado 8 de octubre, después de las elecciones de primer término, declaró formalmente su apoyo a Flávio Bolsonaro, a quien acompañó días después, el 17 de octubre, en un acto de campaña.
Por este y otros hechos durante el día, la campaña de Lula da Silva exigió al Tribunal Electoral una extensión en el horario de votación, para subsanar el tiempo perdido por este tipo de eventos. También fue solicitada una prórroga por parte de Bolsonaro, quien argumentó adversidades del clima.
En respuesta a estas demandas, plasmadas en el auto de Reclamación 101.672/BA, el ministro Cristiano Zanin, del Tribunal Superior Electoral, dictó -a pocas horas de que se cerraran las urnas- una prórroga, hasta las 19 horas (de Brasilia, la capital de Brasil, o 4 de la tarde en Ciudad de México), “del cierre de la recepción de votos en todas las secciones electorales del país”. El horario inicial determinaba el cierre a las 17 horas.
Tras el triunfo, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, escribió: “estimado hermano Lula, te felicito en nombre del gobierno y pueblo cubanos por esta victoria histórica que garantiza la continuidad del camino de paz, soberanía y justicia social emprendido por el pueblo brasileño bajo tu liderazgo”.



















