Más de 3 mil palestinos han sido evacuados forzosamente por fuerzas de seguridad israelíes desde el 23 de octubre en la ciudad cisjordana de Hebrón, en una operación que genera “graves preocupaciones” de limpieza étnica, de acuerdo con el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk.
La operación comenzó el pasado viernes, después de que dos hombres palestinos armados dispararon contra un puesto de control militar israelí cerca de Hebrón, donde mataron a dos soldados e hirieron a otros tres. Ambos atacantes murieron.
En consecuencia, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, había amenazado con “destruir” Hebrón para “cambiarla por completo”; ordenó cerrar la ciudad y anunció arrestos masivos y un operativo “casa por casa” para evacuar a residentes y destruir “infraestructura terrorista”. Los ministros Bezalel Smotrich, de Finanzas, e Israel Katz, de Defensa, hablaron de demoliciones y desplazamientos forzados.
Por tanto, Türk indicó que la operación destruyó viviendas y propiedades comerciales y privó a las y los residentes de la libertad de movimiento. El cierre mantiene a muchas personas confinadas en sus casas y vecindarios inmediatos. “Las medidas drásticas adoptadas generan graves preocupaciones por un uso innecesario y desproporcionado de la fuerza, que debe cesar”, afirmó en un comunicado.
“Las declaraciones de altos funcionarios del Gobierno israelí indican que las medidas aplicadas son de carácter punitivo y están diseñadas para infundir miedo […]; el castigo colectivo es una grave violación del derecho internacional. Las amenazas de vaciar y borrar barrios enteros también generan serias preocupaciones de limpieza étnica”, lamentó el funcionario internacional.
Por ello, instó a permitir el regreso de las personas desplazadas a sus hogares y a que las autoridades israelíes garanticen la indemnización y reparación del daño por los desalojos y las demoliciones ilegales, así como por el desplazamiento que provocaron.
Los ataques de colonos continuaron en Cisjordania durante el fin de semana y afectaron la cosecha de aceitunas. Según la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, por sus siglas en inglés), se han registrado más de 2 mil ataques de colonos con víctimas o daños a propiedades desde el inicio de 2026, más que en cualquier año anterior desde que existen registros.
En Gaza, OCHA advirtió que las familias palestinas en zonas cercanas a la llamada “línea amarilla” enfrentan aún presuntos incendios provocados. En días recientes se observaron nuevos bloques amarillos en Ash Shuja’iyyeh y partes de Deir al Balah.
Desde el viernes, un sitio de la ONU en Deir al Balah recibió disparos y hubo tres incidentes de tiroteo cerca de tres escuelas de la ONU y de un convoy. Equipos del organismo visitaron Ash Shuja’iyyeh, en la ciudad de Gaza, donde se incendiaron tiendas de campaña el domingo por la noche y al menos nueve hogares perdieron su refugio; otro incendio, ocurrido la semana pasada, provocó el desplazamiento de unas 200 familias.



















