La Modalidad 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se mantiene vigente y no modifica las pensiones de quienes ya se jubilaron bajo este esquema ni las condiciones de quienes actualmente cotizan, aseguró el director general del organismo, Zoé Robledo Aburto, quien aclaró que las nuevas medidas se aplicarán a las personas que se inscriban por primera vez o reingresen, con el objetivo de frenar prácticas irregulares que inflaban el monto de las pensiones.
Durante su intervención en la conferencia presidencial, el funcionario explicó que la Modalidad 40, conocida formalmente como Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio, permite a las personas que concluyeron una relación laboral continuar con sus cotizaciones al IMSS por cuenta propia.
Precisó que quienes ya obtuvieron una pensión mediante este mecanismo conservarán íntegro el monto que reciben. Asimismo, las personas que actualmente cotizan mantendrán sus semanas acumuladas y el plazo contratado, por lo que las modificaciones no alterarán sus condiciones.
En cambio, quienes realicen una nueva inscripción deberán sujetarse a los criterios establecidos por el Consejo Técnico del IMSS. Entre ellos se encuentra la limitación del salario con el que podrán incorporarse: el último sueldo recibido, con un margen superior de una Unidad de Medida y Actualización (UMA), de acuerdo con lo explicado por el director del organismo.
Otra de las modificaciones consiste en que las nuevas inscripciones deberán realizarse exclusivamente por medios digitales, una medida con la que el IMSS busca cerrar espacios a intermediarios que ofrecían servicios para incrementar artificialmente las pensiones.
Robledo Aburto señaló que el organismo detectó esquemas en los que gestores, asesores y financieras otorgaban préstamos a personas interesadas en cubrir periodos de cotización, incluso con hasta cinco años de retroactividad, para elevar el monto de su futura pensión.
De acuerdo con el funcionario, estas operaciones no corresponden a un esquema de ahorro para el retiro, sino a créditos cuyo costo termina por repercutir en el Estado mexicano. Añadió que se identificaron casos en los que las pensiones llegaban a superar en más de mil por ciento el último salario de las personas beneficiarias.
Ante estas prácticas, el IMSS estableció un periodo de seis meses para analizar el funcionamiento de las medidas y determinar si son necesarias otras decisiones.
El director del organismo sostuvo que los cambios no buscan eliminar un derecho de las personas trabajadoras, sino impedir abusos y fraudes que, afirmó, terminan por pagarse con recursos públicos. Reiteró que la Modalidad 40 continúa vigente y que las nuevas disposiciones no afectan a quienes ya están pensionados ni a quienes mantienen su cotización bajo las condiciones anteriores.



















