Entre septiembre de 2025 y septiembre de 2026, el índice de precios de los alimentos aumentó 5.8 por ciento debido a los bloqueos en el estrecho de Ormuz y el mar Negro y a los efectos del clima, informó la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).
De acuerdo con la agencia de la ONU, los cereales fueron los que más subieron: su índice avanzó 5.1 por ciento entre agosto y septiembre de este año y quedó 17.2 por ciento por encima del nivel de septiembre de 2025.
Por su parte, el precio mundial del trigo aumentó 6.3 por ciento por las limitaciones logísticas en el mar Negro y la sequía en partes de América del Norte antes de la siembra. El del maíz subió 5.6 por ciento en un año debido a las preocupaciones sobre los rendimientos en Estados Unidos, la menor disponibilidad de Brasil para exportar y las disrupciones del comercio en el mar Negro. La incertidumbre sobre el transporte por Ormuz también dio apoyo a los precios de materias primas para biocombustibles, como el maíz, detalló el informe.
El índice de precios del azúcar subió 6.1 por ciento por las expectativas de una oferta mundial más ajustada en la temporada 2026/27; el de aceites vegetales creció 0.9 por ciento por el alza del aceite de palma, asociada a la fuerte demanda de importaciones y a la preocupación por el efecto de la sequía en el sudeste asiático. En cambio, el índice de la carne bajó 1.1 por ciento y el de los lácteos, 0.1 por ciento.
“Estamos viendo una acumulación persistente y cada vez más generalizada de los precios de los productos básicos, ya que las disrupciones en el estrecho de Ormuz y el mar Negro se combinan con los shocks climáticos, presionando la energía, el transporte y los productos alimentarios clave. Si se mantienen, estas presiones se trasladarán pronto a los precios al consumidor, especialmente en los países dependientes de las importaciones de alimentos y energía”, señaló el economista jefe de la FAO, Máximo Torero.
En su nuevo informe sobre la oferta y la demanda de cereales, la FAO calculó que la producción mundial caerá 2.1 por ciento en 2026 respecto a 2025, equivalente a 2 mil 979 millones de toneladas. El comercio mundial de cereales también bajaría 3.5 por ciento desde el nivel récord de 2025/26, sobre todo por las restricciones en las rutas marítimas del mar Negro.
El Sistema de Información sobre los Mercados Agrícolas (AMIS), que aloja la FAO, señaló en su boletín mensual que las tarifas de flete elevadas, los mercados de fertilizantes más firmes y las disrupciones logísticas continuas hacen que el entorno sea más incierto.
El informe añade que el fortalecimiento de El Niño suma incertidumbre a la producción, sobre todo de arroz en el sur y el sudeste de Asia, donde los rendimientos suelen ser entre 1.0 y 1.5 por ciento inferiores a lo esperado durante un episodio de este fenómeno.



















