El Día de Muertos es parte del legado de grandeza cultural de México, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Por ello, destacó que esta celebración representa la concepción de la muerte como parte de la vida y mantiene vivo el vínculo con los pueblos originarios, cuyas tradiciones deben preservarse entre las nuevas generaciones.
Durante la conferencia matutina, la primera mandataria explicó que la cosmovisión de los pueblos indígenas reconoce la continuidad entre la vida y la muerte, a diferencia de la visión occidental. “Cada Día de Muertos vienen nuestros ancestros a visitarnos, a estar con nosotros”, expresó Sheinbaum Pardo, en referencia a las celebraciones del 1 y 2 de noviembre, cuando las familias recuerdan a sus seres queridos fallecidos.
“Cada Día de Muertos vienen nuestros ancestros a visitarnos, a estar con nosotros”. La presidenta consideró que las celebraciones en los panteones representan una de las manifestaciones más significativas de esta herencia cultural.
La primera mandataria sostuvo que, reconocer esta tradición implica recuperar las raíces de los pueblos que dieron origen al México actual, cuya historia y cosmovisión anteceden a la llegada de los europeos. En ese sentido, señaló que durante años la influencia cultural de Estados Unidos y la popularidad de Halloween desplazaron parte del reconocimiento nacional del Día de Muertos, aunque afirmó que en los últimos años se ha recuperado su presencia.
También destacó que esta celebración ha trascendido las fronteras del país, impulsada incluso por producciones cinematográficas, y atrae a numerosos visitantes durante estas fechas. Como ejemplo, mencionó la afluencia turística a Michoacán, donde el gobierno federal prevé presentar los avances del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia la próxima semana.
Sheinbaum resaltó la instalación de una catrina monumental en el Zócalo de la Ciudad de México, promovida por la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina. Ello, porque ayuda a transmitir estas costumbres a las nuevas generaciones. La presidenta señaló que el Día de Muertos mantiene un vínculo entre la historia anterior a la llegada de los españoles y el presente. Añadió que el orgullo de ser mexicano también se construye a partir de estas expresiones culturales.
Asimismo, la primera mandataria cuestionó la visión que prevalecía durante el periodo neoliberal, cuando incluso existía una especie de vergüenza de sentirse mexicano y se debilitaba el reconocimiento de las raíces culturales del país.
En contraste, aseguró que actualmente el orgullo de ser mexicano alcanza al 90 por ciento de la población y vinculó este cambio con la recuperación de las tradiciones y con el Humanismo Mexicano, modelo que, sostuvo, parte de la grandeza histórica y cultural del país.
La presidenta añadió que el orgullo nacional se construye, entre otras cosas, a partir de celebraciones como el Día de Muertos, que mantienen vivo el vínculo entre los pueblos originarios y las nuevas generaciones.



















