¡No nos callarán! Las batallas por la libertad de expresión

Dos volcanes se ciernen sobre los mexicanos. Uno, el Popocatépetl, el célebre Don Goyo entre las actuales generaciones que viven y sobreviven a sus alrededores y quienes sienten los constantes temblores por sus aún tímidas erupciones y fumarolas; y quienes desde lejos lo miramos y sabemos que ese milenario volcán se mantiene activo y amenazante desde el centro de nuestro planeta.

La denuncia de la organización Artículo 19

El artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de la Organización de las Naciones Unidas –cuyo brillante estudio se debe a Hans Kelsen en su libro El derecho de las Naciones Unidas–, a la letra dice: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión…” (Javier Hervada y José María Zumaquero, Textos internacionales de derechos humanos). Con base en ese artículo de vigencia universal constituido hace varios años, el director de la organización Artículo 19, en su jurisdicción para los Estados Unidos Mexicanos y Centroamérica, Darío Ramírez, mantiene un monitoreo sobre el desempeño de esas libertades, no solamente a través de sus informes anuales, sino también de constantes pronunciamientos para velar por el trabajo de periodistas.

¿A cuál Zabludovsky premiaron: al de Televisa o de Radio Centro?

En 1913, el guerrerense Eduardo Neri Reynoso (1887-1973), se atrevió a oponerse a la disolución del Congreso de la Unión, ordenada por el borrachín y golpista Victoriano Huerta. Por esta valerosa acción, los diputados federales crearon en su honor la Medalla Eduardo Neri en 1969, que se otorga al mérito cívico.

Amenazas al periodista Ricardo Alemán

Disentir de los juicios de quienes, de cara a la opinión pública, vierten sus opiniones para analizar y criticar cuanto aparece en la escena pública, es parte de las libertades de todos los mexicanos que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos ha puesto en vigencia como derecho positivo.

De las telecomunicaciones a Alejandra Sota

Para cumplir y hacer cumplir como norma de conducta toda frase-concepto de una constitución se requieren leyes reglamentarias en la medida que todo acto humano es un acto jurídico. Y para complicarnos más la interacción en la convivencia social, esas leyes reglamentarias a su vez necesitan reglamentos administrativos, según la materia de que se trate: policiaca, fiscal, comercial, laboral, etcétera. Si nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos fue objeto de reformas a los pocos días de su expedición, tanto éstas, como las contrarreformas que la han ido poniendo al día hoy suman más de 700.