Granjas de ‘bots’ en la guerra cognitiva

Aquí aparece al desnudo la guerra cognitiva y su mercancía perversa disfrazada como granja de bots. En las sociedades capitalistas creadoras de la dictadura de la competencia mercantil y la subordinación de los consumidores, cada segundo de mirada adquiere valor económico y político. En las granjas de bots se diseña lo que conmueve, lo que enfurece; qué provoca miedo, qué despierta deseo, qué genera permanencia. La arquitectura de la comunicación comercial digital encuentra así una zona de convergencia con las operaciones de influencia política y militar. Un sistema diseñado para retener atención y ensuciar la realidad puede ser aprovechado por quien busca retener, desviar o capturar conciencia. La frontera entre publicidad, entretenimiento, propaganda y operación psicológica se vuelve porosa. El sujeto cree estar consumiendo información mientras, simultáneamente, se convierte en recurso explotable y víctima de mil manipulaciones del odio de clase.
Trabajo de cuidados no remunerados perpetúa brecha de género

En México, el 72 por ciento del trabajo de cuidados no remunerados –cocinar, limpiar, lavar, cuidar infancias, acompañar a personas enfermas
Veinte fundaciones pasaron de la filantropía al financiamiento a opositores a la 4T

Una veintena de fundaciones asociadas al sector empresarial realizaron donativos en 2025 por 2.7 mil millones de pesos. No todas las donaciones fueron para filantropía
CIA definió a Salinas de Gortari como tecnócrata ambicioso

El priísta Carlos Salinas de Gortari –quien llegó a la silla presidencial en 1988 por un fraude electoral– fue descrito como un “tecnócrata ambicioso”
‘Alito’ Moreno, caricatura de un cínico priísta con una bolsa de 800 MDP

Empoderado en un partido político en decadencia, Alejandro Moreno, que se nombra a sí mismo como Alito, simboliza la corrupción como algo social e históricamente arraigado en México;
Fascismos del siglo XXI avanzan con genocidios y bandera de “democracia”

Con toda la saña posible, el imperialismo busca liquidar los modelos revolucionarios que aún sobreviven en el orbe –como Cuba y Venezuela– y, con ello, sentar precedentes contra los gobiernos progresistas. Con la vía libre –pues no hay movimientos