España protege la privacidad de datos

La red social de Mark Zukerberg no se encuentra de buenas en Europa, pues está siendo observada con lupa, cosa a la que no está acostumbrada en el resto del mundo.
Policía Federal: sus “asuntos internos”

La contrainteligencia en la Policía Federal es llevada a cabo por la Unidad de Asuntos Internos. Cuenta con tres direcciones generales: Vigilancia y Supervisión Interna; Investigación Interna, y Responsabilidades. Además, cinco oficinas que se abrieron en este año para agilizar supuestamente las investigaciones y no esperar hasta que en el centro de la República se conozca de los asuntos sensibles de la dependencia.
Las 10 peores amenazas a la seguridad nacional de México

En el documento –considerado por el gobierno federal como uno de los de mayor grado de confidencialidad– se identifica a estos peligros como “factores que pueden vulnerar el pleno desarrollo de la nación” y “que buscan atentar contra los objetivos e intereses nacionales”.
Tres sexenios de inteligencia perdida

El constante desmantelamiento en los gobiernos panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón, convirtió a ese órgano civil destinado a preservar la seguridad nacional en un vil centro de espionaje en contra de luchadores sociales, políticos de oposición, empresarios, sindicato independientes y periodistas.
Larrea y Peña, los Porfirio Díaz de Cananea

La reportera Angélica Enciso, como otros periodistas atentos a los problemas sociales, como el de los mineros, en este caso, de Sonora y precisamente de Cananea, ha renovado la información acerca de que “A tres años de que la mina Buenavista del Cobre derramó 40 millones de litros de residuos peligrosos a los ríos Bacanuchi y Sonora
Ursnif robó más de 700 millones de correos electrónicos, quizá el tuyo también

La novedad es que tiene la capacidad para traspasar los filtros de spam más utilizados, logrando infectar las computadoras y habría capturado ya alrededor de 700 millones de cuentas de correo electrónico. Un número gigantesco aunque parece que ya nos hemos acostumbrado tanto que ya no nos sorprende.