La defensa de la soberanía “no es retórica, son principios”, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, ante los cuestionamientos sobre si su postura es suficiente para enfrentar las presiones de Estados Unidos.
Durante la conferencia matutina del 9 de octubre, la primera mandataria sostuvo que la defensa de la soberanía no constituye un instrumento para evadir otros temas de la administración pública, sino un principio que debe permanecer en la memoria colectiva: “Es parte de nuestra historia y tenemos que defenderla siempre”.
En ese sentido, recordó que México enfrentó presiones de potencias extranjeras en distintos episodios, particularmente durante los siglos XIX y XX. Por ello, expresó: “Pueblo que no tiene memoria no tiene brújula”.
Sheinbaum Pardo cuestionó las decisiones adoptadas durante el periodo neoliberal, al considerar que entonces se permitió una mayor influencia extranjera en la definición de la política económica del país. También se refirió al gobierno de Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, a quien atribuyó haber permitido una mayor participación de agencias estadunidenses en territorio mexicano.
Además, ante los cuestionamientos sobre la situación económica y las críticas de que la defensa de la soberanía no sería suficiente para enfrentar presiones externas, respondió que su administración también trabaja en bienestar, educación, salud e infraestructura.
Destacó que 42 millones de mexicanas y mexicanos reciben directamente apoyos de los Programas para el Bienestar. También aseguró que, al finalizar el sexenio, se habrán creado 400 mil nuevos espacios en educación media superior y 300 mil en educación superior.
En materia de salud, señaló que su administración trabaja en la consolidación del Servicio Universal de Salud, mediante la ampliación de la capacidad de atención y el fortalecimiento de las acciones de prevención.
La presidenta de la República también defendió el programa de infraestructura de su administración, que calificó como “el más ambicioso de cualquier sexenio”, con proyectos carreteros, energéticos e hidráulicos, incluidas las redes de transmisión y distribución eléctrica.
“Las mexicanas y los mexicanos saben que trabajamos de manera permanente por el pueblo de México, y por el bienestar de todas y todos los mexicanos”, concluyó.



















