En Xochimilco, la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, inauguró el nuevo Embarcadero de Cuemanco, una obra que forma parte de la estrategia de recuperación ambiental y turística del sistema lacustre de la capital y que se convierte en la primera infraestructura pública del país certificada con cero emisiones netas contaminantes.
Se invirtieron 90 millones de pesos en el proyecto que forma parte de un programa integral de rehabilitación de los embarcaderos de Cuemanco y Nativitas, el cual contempla recursos por 174 millones de pesos, busca fortalecer la conservación ambiental, el desarrollo económico local y la preparación de la ciudad ante el aumento de visitantes locales y extranjeros previsto por la Copa Mundial de Futbol 2026.
Brugada destacó que la recuperación de Xochimilco representa una prioridad estratégica para la capital, al tratarse de una zona considerada patrimonio cultural y ambiental de relevancia mundial. “La preservación de las chinampas significa cuidar el ADN histórico de la Ciudad de México”, afirmó.
El complejo fue diseñado bajo criterios de sostenibilidad y adaptación climática. Cuenta con una certificación de cero emisiones netas otorgado por la empresa especializada Climate Action Research.
Entre las innovaciones ambientales se destaca una torre hidro-botánica que está inspirada en el sistema chinampero, infraestructura para captación de agua pluvial, jardines de lluvia, corredores ecológicos y la siembra de 55 mil plantas destinadas a fortalecer la biodiversidad de la región.
También se instalaron luminarias LED, mobiliario construido con materiales reciclados y señalizaciones en español, náhuatl e inglés. La obra incluyó la reconstrucción de áreas comerciales, la remodelación del malecón y del camellón central, así como la instalación de baños inteligentes y módulos de información turística.
Las autoridades capitalinas informaron que la modernización beneficia directamente a más de 2 mil familias que dependen de la actividad turística y comercial en la zona. Asimismo, fortalecieron las condiciones de operación de 216 trajineras que reciben alrededor de 500 mil visitantes al año.
La jefa de gobierno adelantó que su administración pondrá en marcha un programa interinstitucional para combatir las descargas clandestinas de aguas residuales en los canales de Xochimilco.
También anunció la construcción del Santuario del Ajolote dentro del Parque Ecológico de Xochimilco y la recuperación de 30 espacios chinamperos destinados a la conservación y reintroducción de esta especie emblemática del Valle de México.
Finalmente, Brugada aseguró que el rescate ambiental de Xochimilco debe ir acompañado de acciones de justicia social para las comunidades que habitan la zona. “Empieza una gran transformación para Xochimilco. No solo de recuperación sustentable, también de justicia social para sus habitantes”, expresó.



















