Redes sociales fomentan uso compulsivo por diseño y ponen en riesgo a menores: Béjar

Redes sociales fomentan uso compulsivo por diseño y ponen en riesgo a menores: Béjar

FOTO: MOISÉS PABLO | CUARTOSCURO.COM

Las redes sociales están diseñadas para captar la atención de las personas el mayor tiempo posible mediante mecanismos que favorecen el uso compulsivo y pueden exponer a niñas, niños y adolescentes a contenidos relacionados con trastornos alimentarios, autolesiones, suicidio o acoso sexual, advirtió el experto en seguridad digital y cofundador de Apple, Arturo Béjar, quien llamó a establecer medidas de protección para la población joven.

Durante la conferencia matutina, el también diseñador del sistema de protección de usuarios de Meta sostuvo que estos riesgos no son consecuencia únicamente del comportamiento de las personas usuarias, sino del diseño con el que fueron construidas las plataformas.

Explicó que ese diseño reúne seis elementos que, al operar de manera conjunta, buscan mantener a las personas conectadas durante más tiempo.

El primero es el scroll infinito, que elimina cualquier punto natural para detener el consumo de contenido al permitir que las publicaciones aparezcan de manera ininterrumpida con solo deslizar el dedo sobre la pantalla.

A ello se suma la reproducción automática de videos, diseñada para captar la atención antes de que el usuario decida si desea continuar viendo el contenido.

El tercer componente son los algoritmos de recomendación, que identifican aquello que despierta interés, incluso por unos segundos, y comienzan a mostrar publicaciones similares de forma cada vez más frecuente.

Para ilustrar su funcionamiento, el especialista explicó que, si una adolescente observa por unos instantes contenido relacionado con una persona extremadamente delgada, el algoritmo puede comenzar a recomendarle publicaciones sobre dietas, pérdida de peso o cuerpos similares, hasta convertirlas en un flujo constante de información. “Los algoritmos enseñan, las recomendaciones enseñan”.

El ingeniero añadió que el sistema se complementa con las notificaciones constantes que incentivan a las personas a regresar continuamente a la aplicación sin revelar necesariamente qué contenido las espera; con los indicadores de popularidad, como el número de seguidores o de reacciones, que generan presión por obtener reconocimiento social; y con la propia presión social de permanecer en las plataformas porque ahí se encuentran amistades, compañeros de escuela y otros espacios de convivencia. “Está diseñado para capturar, exprimir y vender nuestra atención”.

De acuerdo con el especialista, la combinación de estos elementos favorece un uso compulsivo de las plataformas y aumenta la probabilidad de que las personas jóvenes reciban repetidamente contenido que puede afectar su bienestar.

Para respaldar sus afirmaciones, presentó los resultados de un estudio realizado con 240 mil personas, en el que se preguntó a adolescentes si durante la última semana habían recibido contenido que afectara su percepción corporal, si habían sido víctimas de acoso sexual o si habían visto publicaciones relacionadas con autolesiones o suicidio.

Los resultados, explicó, muestran que uno de cada cinco adolescentes recibe en una semana contenido que le hace sentir mal con su cuerpo; uno de cada ocho lo observa de manera reiterada, incluso más de diez ocasiones; mientras que uno de cada once es expuesto repetidamente a contenido relacionado con autolesiones o suicidio.

Asimismo, señaló que 98 por ciento de los casos de acoso sexual reportados en el estudio provinieron de personas desconocidas.

El experto aseguró que las redes sociales, tal como operan actualmente, fueron construidas sobre dos objetivos principales: retener la atención de los usuarios el mayor tiempo posible y facilitar conexiones con personas desconocidas.

“Estas son cuestiones de diseño, esto es un algoritmo que captura la atención. Mientras más tiempo pasas ahí, más daños te causa”.

De igual manera, cuestionó la postura de las empresas tecnológicas, a las que acusó de negar que exista una relación entre el diseño de sus plataformas y los daños que enfrentan niñas, niños y adolescentes.

Recordó que, ante cuestionamientos sobre casos de jóvenes que pasan hasta 16 horas diarias en una red social, directivos de estas compañías han respondido que se trata de una decisión personal y no de una adicción.

Además, rechazó que la responsabilidad recaiga exclusivamente en madres y padres de familia. “No es cierto que sea responsabilidad de los padres hacer que estas cosas sean seguras”, afirmó, al comparar las plataformas digitales con productos como juguetes o automóviles, cuyo diseño debe cumplir condiciones de seguridad antes de llegar al público.

El experto en seguridad digital sostuvo que cuando una empresa conoce los daños que ocasiona un producto, los minimiza o niega y continúa asegurando que es seguro, corresponde al Estado intervenir para proteger a la población. “Cuando se trata de la gente joven, más vale prevenir que lamentar”.

Artículo

La otra historia de Estados Unidos

El historiador Howard Zinn dejó al mundo una obra que es pertinente recordar, a propósito del 250 aniversario de la fundación de Estados Unidos como nación, que se cumplió el pasado 4 de julio. Zinn, activista político y defensor de derechos civiles estadunidense escribió el libro La otra historia de Estados Unidos, lectura obligada para quienes estudiamos la historia del vecino país.

Saber más »
Ahora en vivo

Contralínea en vivo