México sostiene una postura firme e insistente para evitar que las armas vendidas por fabricantes y distribuidores estadunidenses lleguen de manera ilegal al país. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reafirmó este compromiso al destacar que la mayor ayuda que puede recibir México es precisamente que se impida el ingreso de armas desde Estados Unidos.
La primera mandataria explicó: “lo hemos planteado en todos los foros. No sé si llegaría a un tema de acusación formal, como se ha hecho con las armadoras, tanto a fabricantes como a vendedores, porque son responsables de venderle a quien trae armas a México de manera ilegal. Nuestra posición siempre ha sido clara: colaboramos con Estados Unidos, coordinándonos en defensa de nuestra soberanía, pero la mayor ayuda que nos pueden dar es evitar que entren las armas a México”.
La declaración de la titular del Ejecutivo federal se da en un momento en que la Corte Interamericana de Derechos Humanos emitió su Opinión Consultiva 30 de 2025, en la que sostiene que los Estados deben ejercer debida diligencia para regular, supervisar y fiscalizar el comercio de armas, así como gestionar de manera segura sus arsenales y armas decomisadas, con el objetivo de prevenir su desvío hacia el mercado ilegal.
La Corte enfatizó que el tráfico ilícito de armas tiene un impacto directo sobre derechos fundamentales, como la vida y la integridad personal, y que los Estados deben garantizar normas internas efectivas, supervisión empresarial, recursos judiciales para las víctimas y cooperación internacional. En este contexto, México ha señalado que alrededor de 200 mil armas de origen estadunidense son traficadas anualmente hacia su territorio, y que entre 2017 y 2021, el 74 por ciento de las armas recuperadas y rastreables usadas en delitos provenía Estados Unidos.
Para la presidenta, esta situación reafirma la urgencia de que los fabricantes y vendedores de armas asuman su responsabilidad, y de que Estados Unidos cumpla con su papel en el control del flujo de armamento hacia México. “Lo mantenemos en todos los foros posibles, en reuniones de seguridad y en entendimientos recientes, donde queda clara la responsabilidad que asume Estados Unidos”, concluyó.



















