La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) resguardó y emitió un dictamen técnico para cuatro ejemplares de pitón de diversas especies que forman parte de un proceso penal en curso, que lleva la Fiscalía General de la República.
Los reptiles fueron asegurados por autoridades estatales cuando eran exhibidos por una persona durante un carnaval en Tepoztlán, Morelos, sin contar con los permisos correspondientes para realizar dicha actividad.
Tras su ingreso a las instalaciones de la Profepa, especialistas realizaron una revisión médica que evidenció diversas afectaciones: neumonía, estomatitis, problemas en el proceso de muda y abrasiones en el vientre. Las condiciones de salud obligaron a iniciar de inmediato un tratamiento veterinario, que incluyó terapias de emergencia, atención para la piel e hidratación, con el objetivo de estabilizarlas y evitar mayores complicaciones.
Aunque se presentó documentación que podría acreditar la legal procedencia de los reptiles, la legislación ambiental mexicana establece que la exhibición de fauna silvestre -sea nacional o exótica- requiere autorizaciones específicas y un plan de manejo aprobado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Estas disposiciones buscan garantizar el bienestar animal y evitar prácticas que puedan poner en riesgo la integridad de los ejemplares.
La Profepa informó que mantendrá colaboración con la FGR mientras avanzan las investigaciones, y dará seguimiento a la evolución clínica de las serpientes pitones. Asimismo, recordó que la posesión y exhibición de fauna silvestre fuera del marco legal puede derivar en sanciones administrativas o penales.



















