La educación pública, ¿fantasía o realidad?

La educación pública, ¿fantasía o realidad?

Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México* 
 
 
Que la victoria sea para los que luchan por algo justo
 
Escuela Normal Rural Pantaleón Domínguez, Mactumactzá, Chiapas. La educación es la única herramienta que, en todo el mundo, puede liberar realmente a las clases oprimidas. También es un indicador del nivel de desarrollo alcanzado por un país. Como herramienta y como indicador no está ajena a la lucha de clases. La educación, como factor de cambio y de control, siempre ha sido dividida en dos clases: la que se imparte a los oprimidos y la que se imparte a las elites; hoy, la de los pobres y la de los burgueses. Que la mayoría de la población no reciba una educación equitativa, justa y de calidad, acorde con las necesidades y adecuadas a las condiciones existentes no es un “error” del sistema, es que así lo exige éste.
 
Las diferencias no sólo son, por supuesto, en el rubro de la educación: lo mismo ocurre con prácticamente todos los demás derechos. Para la clase pobre son malos los servicios de salud, los programas vivienda, el acceso a la alimentación, la cultura y el vestido. Esta clase es maltratada e ignorada… hasta que llega el periodo electoral.
 
Lo cierto es que la educación, como proyecto popular de carácter nacional que busque la igualdad y calidad, ya no existe en México. Los pueblos depauperados son los que más sufren del rezago educativo que aumenta de manera alarmante.
 
El artículo 3 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos se ha convertido en letra muerta. Señala que la educación en México debe de ser “obligatoria, gratuita y laica”. El término obligatorio no se aplica: ¿cómo van a mandar a sus hijos los indígenas rarámuris de la Sierra Tarahumara o los me’phaa de la Montaña de Guerrero –por sólo poner dos ejemplos–, cuando ni cobertura educativa hay en esos lugares. Tampoco es gratuita: los alumnos de nivel medio superior, excluidos por cientos de miles de las instituciones públicas, deben buscar escuelas privadas para continuar sus estudios. La laicidad ha perdido progresivamente terreno: son incontables las intervenciones de las jerarquías eclesiásticas en la educación, ejemplo fue su participación en los contenidos de los libros gratuitos o a través de los propios docentes que incluyen cuestiones religiosas en sus prácticas.
 
La privatización en el sector educativo –que es sin duda uno de los objetivos de la reforma curricular que impulsan las autoridades educativas federales, estatales y la cúpula del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación– se realiza sin que siquiera las escuelas cuenten con los recursos mínimos necesarios para enfrentar esta “nueva” propuesta educativa. La formación del docente está totalmente relegada. Es necesario que las normales tengan con los recursos suficientes, equipos y herramientas tecnológicas para que se puedan atender las necesidades educativas de la población. Esta reforma pone, de nueva cuenta, en desventaja a la población más pobre del país, pues son las comunidades indígenas y campesinas las que carecen de un soporte tecnológico mínimo.
 
En efecto, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) señala a Chiapas con el mayor rezago educativo, después de Oaxaca, Guanajuato y Guerrero. Es lamentable que Chiapas, en los últimos 10 años, apenas haya avanzado diez puntos en educación y no haya salido del último lugar nacional en todo ese periodo. Es imperdonable si tomamos en cuenta que se trata de una entidad rica en recursos naturales y diversidad cultural.
 
Ahora bien, ¿quiénes son los culpables del declive educativo en México en el último lustro? Felipe Calderón en primer lugar, pues todo ha subordinado al “combate contra el crimen organizado” y ha dejado a un lado las verdaderas prioridades. También Elba Esther Gordillo, personaje que denigra los términos “sindicato” y “maestro”, debido a su poca capacidad de actuar en pro de la educación pública y sólo responder a sus intereses personales.
 
Sin embargo, en un análisis más profundo, la población también es corresponsable. Campesinos, estudiantes, obreros poco hacemos para acabar con las injusticias y cesar la vejación de nuestros derechos. Resulta sorprendente el silencio del pueblo ante las incesantes injusticias que ha padecido por tanto tiempo. La solución se ha convertido en parte del problema: la educación, que podría emancipar a los pueblos, es deficiente, elitista y limitada.
 
El mismo problema de la delincuencia organizada podría solucionarse de fondo con más oportunidades educativas y laborales. Si, como ahora, los jóvenes tienen siempre como opciones reales de supervivencia a la delincuencia y la migración, el problema nunca se solucionará.
 
La educación es un derecho de todos indispensable, por el cual hoy en día hay que luchar. La educación hace libre al hombre. Y todos como mexicanos, estudiantes, obreros, campesinos y asalariados no debemos de olvidar las luchas que lograron el primer programa de educación pública, gratuita en el país, en 1921. Un pueblo sin educación está condenado a vivir en la pobreza, sin conciencia ni capacidad para defender las causas populares. Por ello, la educación no se mendiga, se exige.
 
*Organización estudiantil integrada por los estudiantes de las 16 escuelas normales rurales de México
 

Portada Contralínea
 

 

Destacada

Negociación del T-MEC: atentado y regresión

La renegociación del T-MEC en 2026 se perfila como un mecanismo de presión imperial que busca desmantelar los avances soberanos logrados entre 2018-2024. Estados Unidos, bajo la Estrategia de Seguridad Nacional 2025, identifica a las leyes de infraestructura, salud y energía de México como “barreras comerciales”, mientras la administración de Claudia Sheinbaum defiende la no subordinación y el control estratégico de sectores clave.

Saber más »
Artículo

Punto de inflexión

Enero de 2026 ha significado un punto de inflexión en la historia reciente. Por un lado, el imperio en decadencia golpea y amenaza con fuerza

Saber más »
Artículo

‘Affaire’ Epstein y guerra cognitiva

La pedagogía del cinismo: El caso Epstein no es una anomalía, sino la revelación de la “economía política del abuso” inherente al capitalismo tardío. El Dr. Buen Abad advierte que la administración mediática del escándalo busca intoxicar la conciencia colectiva para inducir parálisis social. Frente a esta “putrefacción moral”, el autor propone un Humanismo de Nuevo Género que rescate la dignidad del espectáculo y la convierta en praxis política innegociable.

Saber más »
Artículo

No es populismo, es fascismo

¿Populismo o Fascismo?: Pablo Carlos Rojas Gómez cuestiona el “reduccionismo académico” que etiqueta a Donald Trump como populista. El investigador del PUEDJS-UNAM sostiene que el supremacismo, la xenofobia y el militarismo de la Casa Blanca no son distorsiones democráticas, sino un nuevo fascismo violento que busca sanear el poder imperialista frente al ascenso de China.

Saber más »
Destacada

México y EU acuerdan plan técnico para gestión del agua del Río Bravo

Gestión hídrica bajo sequía extrema: México y Estados Unidos formalizan un plan técnico para el Río Bravo bajo el Tratado de 1944. El acuerdo prioriza el consumo humano y la agricultura nacional, integrando infraestructura de adaptación a largo plazo para cumplir con las entregas de agua sin comprometer la seguridad hídrica del norte del país.

Saber más »
Destacada

Analfabetismo en México, en sus niveles más bajos

México rompe la barrera del 4%: el analfabetismo cae al 3.8% en 2025, una cifra sin precedentes que posiciona al país cerca del estándar internacional de erradicación total. Sin embargo, el INEA advierte que el reto persiste en el rezago educativo, donde 52.6 millones de mexicanos aún no concluyen sus estudios básicos.

Saber más »
Artículo

El reinicio del siglo XXI: 2026 como la antesala de todas las catástrofes

América Latina bajo asedio: la detención y traslado de Nicolás Maduro a EE. UU. el 3 de enero de 2026 marca el fin de la soberanía regional. Mientras el “fascismo” avanza en el Cono Sur, la doctora Marcela Román advierte que la región enfrenta una nueva Doctrina Monroe donde los recursos estratégicos se disputan mediante la intervención directa.

Saber más »