La responsabilidad de Meade en los Panama y los Paradise Papers

La responsabilidad de Meade en los Panama y los Paradise Papers

Ahora que Enrique Peña Nieto ha descrito las cualidades que, según él, debe tener su sucesor (“honradez, experiencia, honorabilidad, confianza y garantía de que llevará a México por un rumbo de estabilidad y de orden”), habría que recordar una de las deudas de José Antonio Meade Kuribreña con los mexicanos.

Y es que como secretario de Hacienda y Crédito Público, a Meade Kuribreña le tocó revisar dos temas vinculados al uso de paraísos fiscales para evadir y eludir impuestos e incluso para lavar dinero: los Panama y los Paradise Papers. Pero no hizo nada.

Ni una sola sanción ni investigación seria ocurrió en su gestión respecto de los miles de millones de pesos que tanto mexicanos como extranjeros sacaron del país con destino a diversos paraísos fiscales.

Por el contrario, Meade cubrió las espaldas de empresarios y trasnacionales involucrados en ambos escándalos internacionales, uno de ellos relacionado con las operaciones fraudulentas del despacho panameño Mossack Fonseca.

“No es ilegal tener dinero fuera de México; lo incorrecto es no reportarlo”, declaraba el entonces secretario de Hacienda, dando margen de impunidad a los clientes de los paraísos fiscales. Era el 6 de noviembre de 2017, días antes de que se definiera su candidatura presidencial por el Partido Revolucionario Institucional.

Para entonces había transcurrido ya más de 1 año de que se conociera el caso de los Panama Papers, también impune hasta ahora. Y Meade volvía a hacer lo suyo: exonerar, sin investigación previa, a los grandes dueños del capital.

El asunto no es menor: en sus manos recaía la decisión de Estado de poner fin a uno de los peores males en la actualidad, como se le debe catalogar al fraude fiscal, pues éste resta recursos al Estado para cubrir temas tan urgentes como la seguridad social.

Dice el periodista y escritor español Xavier Caño que la evasión, la elusión y el blanqueo de capitales son responsables de que los Estados recauden mucho menos y, en consecuencia, se vulneren derechos ciudadanos por no haber adecuados servicios públicos esenciales.

Además –apunta– crece la desigualdad y hay más incertidumbre, más pobreza y más sufrimiento, porque los Estados dejan de cobrar cientos de miles de millones de impuestos legítimos y obligatorios. Y sentencia: la evasión de impuestos impide que el Estado cumpla sus deberes con la ciudadanía (“El blanqueo de dinero viola los derechos de la ciudadanía”, Contralínea, 7 de mayo de 2017).

En los casos de los Panama y los Paradise Papers no se hizo justicia y de eso es responsable José Antonio Meade. Y es que como cabeza de sector podía haber ordenado que se investigara a fondo, pero no fue así.

Recordemos que bajo su mando estaban, ni más ni menos, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y el Servicio de Administración Tributaria (SAT), instituciones encargadas de hacer cumplir la ley en materia fiscal y financiera.

Así que, o no pudo o no quiso actuar. El mismo 6 de noviembre aseguraba Meade: “Cada vez que salen estas filtraciones nos da material para revisión. Tenemos cada vez más acceso a la información y habremos de estar atentos y lo vemos como una buena oportunidad de fiscalización”.

Pero de inmediato acotaba que no se debería prejuzgar a quienes figuran en esas listas, pues tener dinero fuera del país no es indicio de cometer un ilícito (El Financiero, 6 de noviembre de 2017). Según él, en casos de este tipo se había encontrado que la mayoría eran recursos que se habían declarado y habían pagado impuestos, aunque nunca transparentó qué casos.

“Estas declaraciones [de Meade] –que parecen dirigidas a defender y exculpar de antemano a quienes llevan sus recursos o parte de ellos a los paraísos fiscales– contrastan con el trato que se da a pequeños contribuyentes”, señala el análisis México: algunas consideraciones sobre la evasión fiscal que va al exterior, del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP).

Y ejemplifica con una denuncia hecha por un lector del diario La Jornada (30 de enero de 2018): “Soy jubilado de Luz y Fuerza y aunque estoy separado de mi esposa, le deposito una cantidad cada 15 días desde hace cuando menos 15 años. El SAT le envió una regularización del ISR, y la invita a pagar un impuesto por la cantidad de 51 mil 341, porque, según ellos, no acredita el origen de esos depósitos. Yo entré el año pasado a la página del SAT y aclaré el origen de tales depósitos. No obstante, el SAT mandó una nueva invitación para hacer dicho pago”.

Por ello, “estos dos casos, el de los multimillonarios y el del extrabajador de Luz y Fuerza del Centro, ilustran perfectamente la actitud y los criterios diferenciados de las autoridades fiscales de México y cómo ya se aplica la política diferenciada que algunos hoy plantean”, apunta el análisis del maestro Heriberto López Ortiz.

En efecto, el terrorismo fiscal sólo se aplica para los pequeños contribuyentes. Los grandes –las fortunas nacionales y trasnacionales– reciben tratos privilegiados, que van desde la devolución multimillonaria e injustificada de impuestos, hasta el llamado perdón fiscal antes de que pisen la cárcel por evasores.

A los grandes contribuyentes el SAT no los exhibe en sus listas negras cuando dejan de pagar o cuando ya tienen créditos fiscales, pero a los pequeños sí: al primer atraso en sus declaraciones, publica nombres y apellidos sin importar el secreto fiscal y los datos personales.

¿Por qué? Pues porque hay un doble racero para juzgar a los ciudadanos y de ello también es responsable Meade, pues en su gestión como secretario de Hacienda consintió esos tratos injustos y desiguales. Por eso cabe preguntarnos si Meade, quien claramente encubrió a los grandes evasores, es el tipo de presidente que requiere México.

El análisis del Cesop subraya que la gestión de fortunas –es decir, la administración de recursos financieros– de personas físicas o de empresas en paraísos fiscales casi siempre es opaca. ¿Por qué los casos del Panama y el Paradise Papers que tocaron a México serían la excepción?

Nancy Flores

[AGENDA DE LA CORRUPCIÓN]

 

Artículo

La prosperidad compartida y la clase trabajadora mexicana

Economía de clase: Frente a la ambigüedad del modelo neoliberal que clasifica a la sociedad por niveles de ingreso (clase alta, media y baja), la nueva economía política mexicana retoma el análisis de las relaciones de propiedad y el lugar en el sistema productivo. Al definir las clases sociales como grupos antagónicos determinados por su relación con los medios de producción, se busca empoderar intelectualmente a la clase trabajadora para insertarse en la toma de decisiones hacia una prosperidad compartida y superar la “moral universal” impuesta por el capital.

Saber más »
Destacada

Semarnat retira denuncia penal contra Grupo México por Río Sonora

A inicios de 2026, la Secretaría de Medio Ambiente federal retiró la denuncia penal contra el Grupo México por su presunta responsabilidad en el “peor desastre ambiental de la historia de la minería metálica en México”: el derrame tóxico de 40 mil metros de sulfato de cobre acidulado en el Río Sonora, ocurrido el 6 de agosto de 2014. Esto forma parte de los acuerdos a los que llegaron los secretarios Rosa Icela Rodríguez –de Gobernación– y Édgar Amador –de Hacienda– con la empresa de Germán Larrea –en la que también participa BlackRock–. Sólo así, Grupo México aceptó los términos del Plan de Justicia, que incluyen aportar un presupuesto de 1 mil 500 millones de pesos para remediar la zona y atender la salud de los afectados, así como terminar con la huelga en la mina de Cananea

Saber más »
Análisis

Litio, en el centro de la disputa global por el control de las cadenas de valor

Soberanía tecnológica: México enfrenta el desafío de transformar la nacionalización del litio en una palanca de desarrollo real. En medio de un arbitraje internacional con Ganfeng Lithium y la presión de EE. UU. por minerales críticos, la clave de la emancipación no reside en el aislamiento ni en la entrega, sino en la construcción de un “traje espacial”: autonomía tecnológica para procesar arcillas, formación de talento y esquemas de asociación donde el Estado retenga la rectoría y el valor agregado.

Saber más »
Artículo

Justicia económica para las y los trabajadores mexicanos

Justicia laboral en transición: La academia analiza el viraje del modelo mexicano, de la precarización neoliberal (1982-2018) hacia el Nuevo Modelo de Justicia Laboral iniciado en 2019. Con hitos como la prohibición del outsourcing, el aumento real del salario en un 116% y la regulación del reparto de utilidades, la “Cuarta Transformación” busca en 2026 consolidar la justicia económica mediante la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales.

Saber más »
Análisis

México y Cuba, hermandad más allá del bloqueo

Resistencia y soberanía energética: Cuba pierde diariamente más de 20.7 millones de dólares debido a un bloqueo que suma un costo histórico de 170 mil millones de dólares. En 2026, México reafirma su apoyo humanitario ante las nuevas amenazas de aranceles de EE. UU. a proveedores de crudo. Con una historia de cooperación que incluye la modernización de refinerías y asistencia técnica de Pemex, el Gobierno de México busca mecanismos para mantener el suministro de petróleo y medicinas sin comprometer la estabilidad comercial nacional.

Saber más »