Los difíciles tiempos que vienen

Los difíciles tiempos que vienen

Otra vez el Fondo Monetario Internacional (FMI) –nuestro patrón que continua elogiando las famosas reformas estructurales de Peña Nieto, las cuales no han servido para nada, algo que tiene muy claro la gente por eso las rechaza y ubica al funcionario con 24 por ciento de aprobación– dice que nuestro crecimiento será de 2.1 por ciento.

melendez-518-a

Nuevamente estaremos, en realidad, varados, ya que una cifra de esa magnitud hace que la economía sea mediocre, algo que al inicio de este sexenio se dijo que se resolvería ampliamente con el acuerdo en Los Pinos entre los partidos Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD): el trío maléfico que ha engañado a la población y que se reparte el poder con impudicia y sin freno.

Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), 53 millones de nacionales están en riesgo de caer en la pobreza, lo que haría más amplio el espectro de quienes no tienen lo elemental para vivir.

Entre 2000 y 2012, dice el mencionado programa, 46 por ciento de la población tuvo movilidad ascendente; o sea, mejoró sus ingresos. Pero en la actualidad, por diversos factores, de 5 a 7 millones bajarán en sus percepciones.

Esto se debe a que millones no tienen protección social, no obtienen transferencias de recursos y no cuentan con seguro de desempleo. Más aún, únicamente el 36 por ciento tienen pensión; aunque en muchos casos es muy limitada, como observamos en un anuncio televisivo donde un adulto mayor tiene que vender su auto de toda la vida por 45 miles de pesos, supuestamente para guardar el dinero para su vejez (sic que se está a punto de morir).

Otra de las cuestiones que padecemos, lo sabemos hace tiempo, es que los jóvenes no tienen posibilidades de estudiar ni de trabajar. Se trata de 7 millones, en un país donde este tipo de personas son consideradas el bono demográfico, ya que si obtuvieran empleo estarían contribuyendo al presente y al futuro del país. Pero no es así.

Según el especialista Carlos Fernández Vega (La Jornada, 21 de noviembre), entre 2013 y 2017, el gobierno actual ejercerá la bonita suma de 25 billones de pesos, una cantidad nunca antes vista y mal repartida. Desgraciadamente, ya sabemos que la distribución es terriblemente desigual, pues el 1 por ciento rico se apropia de 47 veces más de lo que obtiene el 10 por ciento pobre.

Simplemente hay que ver los salarios de funcionarios, magistrados, gobernadores, legisladores y demás que son desmesurados en comparación con los países del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN): Estados Unidos y Canadá. Claro, si además le agregamos lo que se roban los mandatarios, y la impunidad existente, la cosa es de pavor.

Un solo caso. Fidel Herrera, el exgobernador de Veracruz, hoy cónsul en Barcelona, y enriquecido por su relación con cárteles, entre ellos el de Los Zetas, al decir de agencias estadunidenses, percibe cerca de 9 mil euros mensuales. Además, su hijo es funcionario en Canadá, con un sueldo amplio pero no revelado (Carlos Fazio, La Jornada, 21 de noviembre).

Hace poco supimos que en 2015, Peña Nieto erogó 9 mil 619 millones de pesos en los medios de difusión: 248 veces más que lo utilizado para la defensa de los Derechos Humanos y nueve veces más que lo dedicado a las escuelas de calidad (Sin Embargo, 22 de noviembre).

La campaña gubernamental hace meses señala que lo bueno que hace el gobierno no se cuenta, pero cuenta mucho. Lo cual quiere decir que la propaganda a los medios es errónea, está mal dirigida o nadie la cree. Empero, mucho de lo que se dice en la propaganda oficial no es obra de una administración que ayude a la gente, sino parte de un compromiso que se debe llevar a cabo y no se hace correctamente, aunque se difunde como si fuera algo fuera de serie, un beneficio de ciertos personajes maravillosos (sic que descubre la impostura).

En el reciente presupuesto gubernamental que se aprobó para el siguiente año, hay recortes de actividades sustanciales por todos lados. Un caso: el Fondo de Cultura Económica tuvo que cerrar cuatro librerías por bajo presupuesto. Algo que ocurrirá en otras áreas como salud, educación, ciencia y tecnología y universidades.

Por eso, organizaciones no gubernamentales dicen, con razón, que no es posible atacar la obesidad si no hay presupuesto. Y hace mucho que estamos en espera que con el impuesto a los refrescos pongan bebederos de agua en las escuelas primarias y secundarias, y no ocurre así, algo que no explica para nada la Secretaría de Educación Pública (SEP) ni Aurelio Nuño.

En un reportaje del semanario Proceso (número 2090), encontramos que la secretaría de Hacienda determina cómo gastar sin freno. Y para que aprueben su proyecto le da alrededor 20 millones de pesos a cada diputado para que lo invierta en lo que le plazca. Una distorsión más que hace de nuestro país una nación bananera.

Todo eso se agravará ahora que llegue Trump, ya que los políticos mexicanos siguen en las nubes o viajando para simplemente dilapidar nuestros impuestos.

Jorge Meléndez Preciado

[BLOQUE: OPIIÓN][SECCIÓN: ARTÍCULO]

Contralínea 518 / del 12 al 18 de Diciembre 2016

contralinea-518-m

Artículo

La prosperidad compartida y la clase trabajadora mexicana

Economía de clase: Frente a la ambigüedad del modelo neoliberal que clasifica a la sociedad por niveles de ingreso (clase alta, media y baja), la nueva economía política mexicana retoma el análisis de las relaciones de propiedad y el lugar en el sistema productivo. Al definir las clases sociales como grupos antagónicos determinados por su relación con los medios de producción, se busca empoderar intelectualmente a la clase trabajadora para insertarse en la toma de decisiones hacia una prosperidad compartida y superar la “moral universal” impuesta por el capital.

Saber más »
Destacada

Semarnat retira denuncia penal contra Grupo México por Río Sonora

A inicios de 2026, la Secretaría de Medio Ambiente federal retiró la denuncia penal contra el Grupo México por su presunta responsabilidad en el “peor desastre ambiental de la historia de la minería metálica en México”: el derrame tóxico de 40 mil metros de sulfato de cobre acidulado en el Río Sonora, ocurrido el 6 de agosto de 2014. Esto forma parte de los acuerdos a los que llegaron los secretarios Rosa Icela Rodríguez –de Gobernación– y Édgar Amador –de Hacienda– con la empresa de Germán Larrea –en la que también participa BlackRock–. Sólo así, Grupo México aceptó los términos del Plan de Justicia, que incluyen aportar un presupuesto de 1 mil 500 millones de pesos para remediar la zona y atender la salud de los afectados, así como terminar con la huelga en la mina de Cananea

Saber más »
Análisis

Litio, en el centro de la disputa global por el control de las cadenas de valor

Soberanía tecnológica: México enfrenta el desafío de transformar la nacionalización del litio en una palanca de desarrollo real. En medio de un arbitraje internacional con Ganfeng Lithium y la presión de EE. UU. por minerales críticos, la clave de la emancipación no reside en el aislamiento ni en la entrega, sino en la construcción de un “traje espacial”: autonomía tecnológica para procesar arcillas, formación de talento y esquemas de asociación donde el Estado retenga la rectoría y el valor agregado.

Saber más »