Presencia militar en Islas Malvinas amenaza la paz en la región

Presencia militar en Islas Malvinas amenaza la paz en la región

No hace falta ir a nuestras Islas Malvinas para conocer las provocaciones e ironía de los Kelpers. Su antipatía y odio visceral hacia el pueblo argentino se destacó durante varios días en un stand que presentaron en el Pabellón de Reino Unido, en la Exposición Rural del Prado, realizado en Montevideo, Uruguay.

Ofrecieron todo tipo de información panfletaria sobre su historia usurpadora, explicaron cómo expulsaron a los habitantes que estaban en el lugar cuando invadieron en 1833. Ofrecieron ventajas para invertir en la producción y repartían folletería para disfrutar los privilegios del turismo aventura que organizan para conocer nuestra fauna y flora autóctona patagónica. Pero la verdad, estuvieron en Uruguay sólo para justificar a través de esa propaganda su ilegítima permanencia, escondiendo la usurpación británica sobre nuestras Islas Malvinas.

Esta estrategia de instalar un puesto que promocione el turismo y negocios en las mal llamadas “Falkland Island” no es un hecho aislado, se enmarca en sus políticas de dominación neocolonial y continental de avanzar sobre nuestros recursos naturales, las reservas de agua potable, el petróleo, la plataforma marítima y el territorio suramericano en su conjunto. El plan neocolonial para la región suramericana avanza de forma alarmante y esta absurda muestra lo refleja con la presencia del colonialismo británico en Uruguay, que el pueblo argentino no reconoce y que se desarrolla ante la inacción de la actual cancillería Macrista, que no reclamó de forma enérgica a la diplomacia uruguaya para que interceda y desaloje del predio rural del Prado dicho stand.

Esta  provocación imperialista se realiza justo a dos años del acuerdo firmado entre las cancillerías de Argentina y Gran Bretaña (conocido como el acuerdo Foradori – Duncan), donde el gobierno cipayo les otorgó todo lo solicitado por parte de la corona británica, en temas como la libre navegación, la explotación de hidrocarburos y la posibilidad de vuelos a terceros países, dejando de lado lo fundamental, la discusión sobre la soberanía de las Islas Malvinas tal como lo establece la resolución 2065 de Naciones Unidas desde hace más de 50 años.

Toda discusión por la causa Malvinas desapareció de la actual agenda de nuestra cancillería que hace silencio de radio, a pesar de ser una cuestión de Estado y un objetivo irrenunciable del pueblo argentino.

La presencia militar en las Islas Malvinas no sólo amenaza la paz de los argentinos, sino de toda la región. La Fortaleza militar de Mount Pleasant está diseñada para resguardar por la fuerza la explotación indiscriminada de nuestros bienes naturales, pesca, hidrocarburos, minerales, la proyección hacia la Antártida y control absoluto sobre el Atlántico Sur.

La Patria Grande acompañó en los foros internacionales la existencia de un enclave colonial en el sur de nuestro continente, pasó de un reclamo de Argentina a una causa regional. Ahora la política exterior de nuestro país vuelve a buscar relaciones carnales con Gran Bretaña, olvidando ese respaldo internacional.

Defender la soberanía de las Islas Malvinas es una cuestión de Estado que supera el tiempo y los gobiernos, por eso no debemos permitir que el imperio británico con su soberbia nos humille, por eso un grupo de excombatientes integrantes de GPS (grupo por soberanía) junto a referentes de la cultura, sindical y la política de Argentina y Uruguay se reunieron en Montevideo para manifestarse pacíficamente contra los atropellos de Gran Bretaña y reclamar una vez más por la soberanía sobre las “Islas Malvinas”.

La inacción y complicidad del Gobierno de Mauricio Macri con el neocolonialismo imperial británico indigna y nos moviliza a seguir construyendo los caminos necesarios para que este reclamo histórico lo mantengamos vivo junto a toda Latinoamérica.

Esta causa no puede ser entendida como una causa nacional, esta causa es la causa de los Pueblos Libres de Nuestra América. Por nuestros héroes caídos en Malvinas, por la construcción de la Patria Grande, Justa, Libre y Soberana, por eso seguimos diciendo: ¡Volveremos a Malvinas de la mano de América Latina!

Edgardo Esteban*/Telesur

*Excombatiente de Malvinas e integrante de Grupo por Soberanía (GPS)

[ARTÍCULO DE OPINIÓN]

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