Contralinea

México, ante la CIDH (otra vez)

Detenidos en la masacre de El Charco fueron llevados a cuarteles militares para interrogatorios bajo tormento; iban cuatro menores de edad. Hoy el Estado Mexicano no quiere asumir responsabilidad ante la CIDH

Berto, en Guerrero

El aguacero había cesado y la selva escurría. Noche cerrada, sin luna. Las chicharras, alborotadas por la lluvia, zumbaban en coros de miles: un chirrido atronador. Un huaco, a lo lejos, lanzaba su graznido de advertencia. El vaivén de la hamaca dejaba asomar una guitarra, apenas rasgada de vez en vez por Berto, quien dormitaba, susurraba, soñaba.

La reconstitución de la CRAC-PC: voz a los fundadores

Corredor Costa Chica-Montaña, Guerrero. Sus rostros muestran alegrías, recuerdos, sonrisas; se oyen las voces costeñas. La mayoría son mujeres y hombres maduros, con la piel curtida por la montaña. Afuera del auditorio sin paredes, el sol calienta con fuerza; inmensas montañas, que recién reverdecen, rodean, vigilantes, la reunión. Los asistentes a la asamblea regional son indígenas me’phaa y na’saavi, de la región Costa-Montaña de Guerrero. Es el 16 de junio de 2013 en la comunidad de Santa Cruz el Rincón, municipio de Malinaltepec, donde hace más de 17 años una asamblea, que reunió a muchos de los hoy presentes, acordó la creación de la Policía Comunitaria un 15 de octubre de 1995.