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El movimiento como antítesis y síntesis del cambio

El gran reto de las manifestaciones populares –entre ellas la del Yo Soy 132, estimuladas por el sucio proceso electoral– es cómo trascender ese ámbito de corto plazo sin hundirse en el desencanto disolvente que, eventualmente, puede provocar la calificación de las elecciones, la cual, torciéndole el cuello a la Constitución y a las leyes secundarias en la materia, forzará la legalización y la legitimación de la entronización de Enrique Peña Nieto.

El golpe de Estadooligárquico-peñanietista

Alguna vez Bertolt Brecht, dramaturgo y poeta alemán, escribió: “cuando el delito se multiplica, nadie quiere verlo”. “Cuando la verdad sea demasiado débil para defenderse tendrá que pasar al ataque”. “Al río que todo lo arranca lo llaman violento, pero nadie llama violento al lecho que lo oprime”. “Las revoluciones se producen, generalmente, en los callejones sin salida”.

Y la protesta crece

Pasan los días. Hay propuestas y promesas de Enrique Peña Nieto, descalificaciones priístas, relevos en varios medios, ataques de algunos empresarios a los inconformes y hasta ciertos informativos internacionales y personajes considerados “muy rectos” defienden la elección de este año como ejemplar. Y sin embargo, la protesta aumenta en muchos lugares, incluso en los más insólitos.

El tercer asalto oligárquico del poder

“Ahora es el turno del ofendido por años silencioso, a pesar de los gritos”, dijo el poeta Roque Dalton. Ahora le toca a los indignados y agraviados mexicanos, con “puños, uñas, saliva, corazón, entrañas, tripas, cosas de varón [y de mujer, agrego por mi parte] y dientes”, como escribió Miguel Henríquez, defender sus anhelos republicanos, de justicia y bienestar, sus esperanzas y utopías de un mundo mejor, políticamente democrático, participativo y económicamente posneoliberal, socialmente incluyente, con dignidad y autonomía frente al exterior, que fueron sepultados por la avalancha de detritus vertidos por el bloque hegemónico durante las elecciones, con tal de tratar de encaramar en la Presidencia a Enrique Peña Nieto, por cualquier medio, y que terminó por ensuciar, deslegitimizar y envilecer todo el proceso.

El voto de los ausentes

En 2006, los mexicanos en el extranjero tuvieron la primera oportunidad de votar por el presidente de la República. El 1 de julio de 2012 de nuevo tendrán la posibilidad de elegir al presidente y, algunos, al jefe o jefa de gobierno del Distrito Federal.

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