Migrante

Arriba

¿Podrá Rusia con la oleada de inmigrantes ucranianos?

Milán, Italia, Según datos oficiales divulgados por el gobierno de Rusia, desde abril de 2014 más de 1 millón de ciudadanos procedentes de Ucrania buscaron refugio en territorio ruso. A pesar de esas cifras, Moscú no reconoce que exista una crisis migratoria.

Tragedia humanitaria por desplazamientos forzados

Durante 2015, más de 993 mil personas cruzaron el Mediterráneo huyendo de la muerte. Miles de familias hoy se encuentran sin techo, pasando hambre, lejos de su lugar de origen. La ayuda es insuficiente

Apartheid sanitario contra migrantes

La nicaragüense Jeanneth Beltrán, de 30 años, evitó acudir al médico porque temía recibir una factura a la que no pudiera hacer frente. Hasta que su cuerpo se resintió. Parálisis facial, vómitos, convulsiones… Transcurrieron 4 horas en la sala de espera del hospital hasta que finalmente la ingresaron. Murió esa misma tarde. Días después, apareció una carta en su buzón: la Consejería de Sanidad le reclamaba el costo del servicio prestado en las urgencias del Hospital de Toledo, España.

Ahora es fácil llorar

¿Dónde estaba nuestra indignación y dónde el dolor que ahora dicen sentir las autoridades cuando en mayo de 2008 se aprobó en Italia el llamado “paquete de seguridad” que tipificaba como delito la inmigración clandestina y que castigaba con pena de cárcel a quien ayudara a extranjeros en situación irregular? ¿Dónde estaba la preocupación por los inmigrantes que ahora dicen tener los gobiernos y autoridades europeos que no hicieron nada para evitar que se aplicase esa ley?

Ni de lejos, Obama es Lincoln (ni mucho menos Peña es Juárez)

Se pueden aprovechar otras experiencias históricas y, cambiando lo que se tenga que cambiar, implantarlas sobre todo para los nacientes Estados donde se constituyen sociedades que, con medios jurídicos, generan sus gobiernos para conquistar fines políticos, económicos y sociales-culturales, afianzadas en sus tradiciones rescatables. Pero no hay imitaciones ni ciclos, como postulan quienes catearon el encanto de la “astucia de la razón” de Hegel y el hegelianismo de derechas al que se afiliaron Oswald Spengler, Arnold Toynbee y demás seudohistoriadores de “tijeras-y-engrudo” (Robin G Collingwood, Idea de la historia; Ensayos sobre la filosofía de la historia y El nuevo Leviatán: hombre, sociedad, civilización y barbarie). Aunque lo parezca, nada se repite en el curso de la humanidad. Y cada pueblo, cada nación, son singulares al crear su pasado y su presente que es el único futuro inmediato.

en Tendencias

Tendencias