El precio de la verdad

Los informantes que han puesto al descubierto el espionaje, las intrigas, los sabotajes y otras actividades ilegales de los organismos de seguridad nacional estadunidenses no son simples “denunciantes”, como si se tratara de ciudadanos que buscan corregir las pocas fallas de un sistema democrático.

Peña y la “Elba Esther travestida” de Juan Díaz

Mi asesora en el uso del español –por medio de su diccionario–, María Moliner, vino en mi ayuda para ilustrarme respecto a la conocida palabra-concepto travestir –que significa “vestir a una persona con ropa propia de otro sexo”– me dijo que travestirse es “una forma reflexiva de travestir; y que puede usarse ‘travestido’ con el significado de disfrazado o encubierto”. Esto porque al ver la fotografía de la ceremonia clandestina en Los Pinos, para celebrar en lo oscurito el Día del Maestro, me pareció que con ropa de hombre, es decir travestida, la exlíder vitalicia Elba Esther Gordillo Morales era la que estaba frente a Enrique Peña.