Contralinea

La renuncia de Ratzinger

La sorpresiva renuncia de Benedicto XVI, supuestamente por motivos de salud, pone fin a su breve pontificado, definido por su continuidad con las ideas conservadoras de Juan Pablo II, por los escándalos financieros y de pederastia que enfrentó la jerarquía católica y, ante todo, por la falta de carisma y dotes mediáticas del pontífice en contraste con su predecesor.

Calderón, caricatura de Ricardo II, Enrique IV y Luis XIV

El presidencialismo mexicano tuvo en Carlos Salinas de Gortari a su Ricardo III de Shakespeare (1564-1616), pero no en una versión teatral, sino real; y lo superó demostrando que “la realidad es más pródiga que la más febril fantasía”. Y sigue suelto tras bambalinas, asomando a veces su calvicie y su rostro amenazante tras el peñismo que, si aparentemente hizo a un lado a la perversa maestra –la abeja-reina del Panal (Partido Nueva Alianza)-SNTE (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación)–, no ha podido siquiera de dientes para fuera deshacerse de esa caricatura de Ricardo III que busca reposicionarse como poder tras el trono.