Opinión: Renegados de la izquierda

Opinión: Renegados de la izquierda

Entre los directivos del Partido de la Revolución Democrática (PRD) que se encuentran más comprometidos con el proyecto de hacer una alianza con el Partido Acción Nacional (PAN), destacan aquellos que sostienen la tesis de que los propósitos de tal coalición electoral serían, dicen, impedir que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) repita en el gobierno y evitar que Andrés Manuel López Obrador sea presidente de la República.

El planteamiento, así de sencillo y directo, es algo inusitado en México. Un partido de izquierda postula que es preciso detener a la izquierda y sostiene la idea de que para ello sería preciso llevar a la derecha panista al gobierno nacional. Ésta es la línea que se ejecutó recientemente en el Estado de México, aunque entonces fue para beneficiar al PRI. Por ello hemos dicho que el PRD actúa ahora como parte del mercado político.

La fundamentación analítica de tal línea política no existe en realidad. Lo que se dice al respecto es que el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) es “populista conservador”, pretendida categoría que no se explica, pero que de cualquier forma no podría ser suficiente para preferir a los reaccionarios de Acción Nacional.

Es evidente que en una alianza entre el PRD y el PAN se le entregaría la candidatura a quien los panistas decidieran postular a través de sus mecanismos internos. De otra forma, sencillamente no habría coalición y, entonces, ¿para qué tanta estridencia?

Durante casi 25 años, varios actuales voceros perredistas que hoy proclaman la lucha contra López Obrador apoyaron a éste muchas veces, le acompañaron en el desempeño de la presidencia del PRD, en la gestión de la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, en las campañas electorales nacionales. ¿Qué ha ocurrido en el mundo, en México, en la ciudad, para que aquella fuerte coincidencia política y programática se haya traducido en su contrario?

Para cualquiera es claro que entre más desunidas vayan las izquierdas en las elecciones, menor será la probabilidad de que éstas obtengan la mayoría. Lo vemos por casi todo el mundo. También está claro que los partidos más competitivos, en general, no pueden ir solos debido a la atomización política existente en el electorado del país. Es dentro de este esquema que el grupo dirigente perredista hace militancia con la pretensión de llevar a la Presidencia de la República a un nuevo Fox, a un nuevo Calderón, porque repudia la idea de llevar a López Obrador, a pesar de haberlo intentado en dos ocasiones.

La excusa de algunos es que el problema radica en que Andrés Manuel ha rehusado un acuerdo electoral con el PRD, pero no recuerdan el denominado ultimátum en el Estado de México, el cual fue contestado con un rotundo no por parte del entonces candidato perredista, con el entusiasta aplauso de su propia dirigencia nacional. Se replica, al respecto, que con ultimátum no se puede construir nada, como si en la lucha política no lo encontráramos con frecuencia como método de advertencia y presión que, en aquel caso, era una forma de seguir insistiendo en el apoyo del PRD a Morena para llegar al gobierno mexiquense, lo cual estaba verdaderamente al alcance de la mano: Morena obtuvo más votos que el PRI según los cómputos oficiales, es el partido más votado en el Estado de México; los partidos bonsái hicieron la diferencia. Todo esto, sin descontar la descomunal compra de votos y el exceso de gastos, es decir, el fraude electoral que pudo haberse neutralizado.

Si en verdad se tratara de derrotar al PRI, mejor sería buscar la convergencia del conjunto de la izquierda, la cual haría más probable la victoria que si se marchara al lado de la derecha panista que no ofrece cambio alguno para el país. Por ello, no cuesta trabajo advertir que la tesis de apoyar al PAN para contener a la otra izquierda, Morena, es en realidad una retractación ideológica y un entreguismo político. El grupo que impulsa en el PRD la coalición con Acción Nacional se integra por renegados de la izquierda que buscan con desesperación un gobierno panista para “resolver los problemas del país”, según han apostillado en sus infundados discursos.

Lo peor, sin embargo, es que, al admitir de facto que la disputa electoral principal pudiera estar entre Morena y el PRI, el grupo que usufructúa la franquicia electoral del PRD intenta dividir a la izquierda, vista ésta como parte del pueblo mexicano, lo cual terminaría favoreciendo al actual partido oficial.

En cualquier escenario, el mejor servicio que se puede hacer a las fuerzas conservadoras y reaccionarias es luchar desde la izquierda contra la izquierda. Bajo la línea de claudicación y entreguismo, el problema entonces no es el PRD, el cual de todas maneras perdería, ya fuera yendo en coalición con Acción Nacional o lanzando un candidato propio sin alianzas. La lamentable cuestión de fondo es el sitio en el que la ilegítima dirección perredista pretende colocar a la corriente histórica de la que surgió ese mismo partido y de la que hoy evidentemente reniega.

La respuesta que hay que propinar a esa traición al partido y a su programa escrito es unir nuevamente a la gente de izquierda dentro de una sola opción electoral nacional, tal como se comportó esa gran corriente mexicana a partir de 1988.

Pablo Gómez

Lo más leído

“Ofensiva contra la 4T es para definir quién decide en México”: Sheinbaum

La ofensiva mediática contra la 4T pagada por la ultraderecha mexicana e internacional –que busca propiciar la intervención de Estados Unidos en México–, intenta posicionar la idea de que “la presidenta está cubriendo delincuentes”, pero en realidad se trata de algo “mucho más profundo que eso, […] es quién decide en México […] y las decisiones que tomemos hoy van a influir en nuestros hijos, en nuestros nietos y en nuestros bisnietos”, advirtió la presidenta Claudia Sheinbaum.

Saber más »
Lo más leído

“No somos Díaz Ordaz”: Sheinbaum acusa provocaciones para forzar una represión

Los intentos por provocar una respuesta represiva del gobierno federal ante las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) fueron denunciados este miércoles por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien aseguró que su administración no recurrirá al uso de la fuerza pese a los actos de confrontación registrados durante las protestas magisteriales.

Saber más »
Artículo

Diversificación comercial y soberanía económica

La firma del Acuerdo Global Modernizado entre México y la Unión Europea, celebrado el pasado 22 de mayo, representa un avance en la diversificación de las alianzas comerciales de nuestro país en aras de reducir la dependencia histórica que se tiene con Estados Unidos

Saber más »
Destacada

Sheinbaum advierte riesgo de intervención extranjera en las elecciones en México

Ante el contexto internacional actual, “sí puede haber un riesgo de una intervención extranjera en las elecciones en México”, advirtió la presidenta Claudia Sheinbaum. Sus declaraciones se dan luego de que el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunciara que “vamos a la guerra contra los cárteles a través de la coalición anticárteles de las Américas”.

Saber más »