Stefan Zewig: la novela biográfica de Honoré de Balzac (1799-1850)

Stefan Zewig: la novela biográfica de Honoré de Balzac (1799-1850)

Para José Antonio Ruiz de Chávez

I. El 22 de febrero de 1942, angustiado hasta la desesperación por el giro que tomaba la Segunda Guerra Mundial, encabezada por un esquizofrénico, cuyo sólo nombre es símbolo de la exacerbada maldad y perversiones políticas de la autocracia más radicalmente maldita; y creyendo que el nacionalsocialismo se extendería por todo el planeta, es que Stefan Zweig y su esposa Charotte Elisabeth Altman, conocida como Lotte –quien era también su secretaria y acompañante desde hacía años–, de común acuerdo se suicidaron en su exilio en la ciudad de Petrópolis, Brasil, dejando como testamento literario su: Balzac: la novela de una vida. Era casi un borrador del proyecto en dos tomos, que apenas alcanzó para uno. En un libro de tres ensayos biográficos, en 1919, había publicado su Balzac, seguido de Dickens y Dostoievski. En este ensayo de análisis rigurosamente literario, Zweig escribe: “Todo lo sabía Balzac: los procesos, las batallas, las maniobras bursátiles, las especulaciones de terrenos, los secretos de la química, los manejos de los perfumistas, las artimañas de los artistas, las discusiones de los teólogos, el funcionamiento de un periódico, la ilusión del teatro y la de este otro escenario: la política”. Ésta es, a mi parecer, la hipótesis de la creación de la novela histórica y biografía, que Zweig emprendió como última aportación a la cultura universal.

II. Balzac, su biografía, que el traductor de la obra llamó Balzac, la novela de una vida y cuyo nombre es Arístides Gamboa, con revisión de la traducción de Miguel Martínez Lago, indudablemente lleva, pues, el carácter literario que imprime Zweig a lo que escribe tras investigar el tema, para recrear el mundo exterior de sus problemas desde la perspectiva social, política, económica donde conviven las pasiones de la envidia, el enriquecimiento, el capital-capitalismo (Marx se asombra y aprende con Balzac, para sus reflexiones económico-sociales), que Balzac narra en su: Comedia Humana. El austríaco Zweig siguió con afán el rastro de la vida de Honoré de Balzac, para ofrecernos en seis capítulos la biografía perdurable, por memorable, de la obra del novelista francés. Es “la novela de la vida de Balzac”, que nos va contando Zweig con su prosa erudita, majestuosa, pensada, como final de su vida –la de Zweig– con la que coronar su vida de trabajador de la palabra; ya fuera como novelista, historiador o biógrafo, capaz de arrebatarnos sublimes sentimientos tras la lectura de su obra que fue, simultáneamente, su vida.

III. Con la deslumbrante biografía: Balzac, la novela de una vida, Stefan Zweig demostró su inquebrantable voluntad de escribir. Es otro Balzac: “Cuando no estoy trabajando en mi original, estoy pensando en mis planes”. A quien admiraba hasta topar consigo mismo; pues éste también era un trabajador infatigable que elaboró la monumental obra La comedia humana, ciclo coherente de varias decenas de novelas cuyo objetivo era describir de modo casi exhaustivo a la sociedad francesa de su tiempo para, según su famosa frase, hacerle “la competencia al registro civil”. Y en esta biografía está implícita la autobiografía de Zweig; el Zweig que nos dejó su obra coronada por este Balzac. El epílogo del editor de esta biografía, escrito en 1945 dice: “de esta última obra de mi difunto amigo”. Es una obra que, con el ensayo de Knut Beck, El camino de Stefan Sweig a Balzac, nos ayudan a ubicar al Balzac con el que Zweig se suicida para inmortalizarse y vivir, revivir, con su obra perenne; y en cuyas páginas sus lectores somos, como en Balzac, sus personajes.

Ficha bibliográfica:

Autor:   Stefan Zweig

Título:   Balzac, la novela de una vida

Editorial:              Paidós, 2005

Álvaro Cepeda Neri

[BLOQUE: MISCELÁNEO][SECCIÓN: EX LIBRIS]

 

 

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