La reforma constitucional que busca reducir la jornada laboral de 40 horas semanales no contempla disminución en los salarios ni incrementos en el tiempo extraordinario, pese a versiones que han circulado en sentido contrario, aseguró el titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños.
Durante su participación en la conferencia presidencial, el funcionario señaló que, a diferencia de experiencias internacionales donde las reformas laborales han derivado en precarización del trabajo, en México la reducción de la jornada busca consolidar nuevos derechos para la clase trabajadora.
Explicó que, tras la aprobación de la iniciativa en el Senado de la República, se ha difundido información incorrecta que advierte supuestos perjuicios para las y los trabajadores. Subrayó que dichas versiones son falsas, ya que la reforma está enfocada en ampliar los derechos laborales.
Celebró que la votación fue histórica al aprobarse prácticamente por unanimidad, lo que refleja el consenso sobre la necesidad de reducir el tiempo de trabajo semanal en el país. Detalló que, al tratarse de una reforma constitucional, el siguiente paso será su análisis y eventual aprobación en la Cámara de Diputados. Posteriormente deberá ser avalada por la mayoría de los congresos estatales para entrar en vigor.
Asimismo, indicó que, una vez concluido el proceso constitucional, será necesario discutir ajustes complementarios en las leyes secundarias, particularmente en la Ley Federal del Trabajo, para establecer con claridad los mecanismos de implementación de la nueva jornada semanal.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo cuestionó la ausencia de legisladores del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y del Partido Acción Nacional (PAN) durante la votación. Indicó que, aunque ambas fuerzas políticas habían manifestado respaldo a la reforma, siete de sus integrantes no participaron en la sesión donde se registraron 121 votos a favor de un total de 128 senadores.
La mandataria sostuvo que esta ausencia refleja posturas contradictorias frente a la ampliación de los derechos laborales, y reiteró que el objetivo de la reforma es mejorar la calidad de vida de las y los trabajadores en el país.



















