Alrededor de 397 mil millones de pesos (mdp) serán destinados a la construcción, modernización y mantenimiento de casi 5 mil kilómetros (km) de vías, como son autopistas y carreteras; además se atenderán 21 puentes con una extensión de 29 km, así como múltiples ejes prioritarios en distintas regiones del país, destacó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo al presentar su programa de infraestructura carretera.
En su conferencia matutina, la primera mandataria señaló que su programa es muy “ambicioso” e “histórico”, además involucra inversión pública y privada. Mencionó que estará a cargo de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) –encabezada por Jesús Antonio Esteva Medina– y del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) –al mando de Jorge Mendoza–.
De acuerdo con el director de Banobras, el programa no solo fortalecerá la conectividad y la seguridad en las carreteras, sino que también acercará a las comunidades históricamente aisladas, generará múltiples empleos y contribuirá a la justicia social. Entre los objetivos principales se encuentran la reducción en los tiempos de traslados, y la agilización los trayectos “que van dirigidos hacia el comercio exterior”.
Con estas acciones, el gobierno federal busca detonar el desarrollo regional y fortalecer la integración económica del país a partir de una red carretera más eficiente y segura. “Y estamos buscando que, en todo momento, estos proyectos sean responsables, no solamente con el medio ambiente, sino también con las poblaciones por las que pasan”, explicó el funcionario.
El programa contempla 18 proyectos a través de dos mecanismos principales de colaboración con el sector privado: los contratos de Construcción, Mantenimiento, Rehabilitación y Operación (CMRO) y el modelo de empresa de inversión mixta. Además, se analizan cinco proyectos adicionales que podrían incorporarse a la lista, añadió el director de Banobras.
Tan solo en estos proyectos –los cuales no incluyen aquellos que coordinará la SICT– se estima una inversión superior a los 150 mdp, la generación de 177 mil empleos directos y 142 mil indirectos. Además, se prevé la construcción y ampliación de aproximadamente 1 mil 450 km de vías de carreteras en 11 entidades del país, con posibilidad de ampliarse a más entidades.
Entre las obras más emblemáticas del plan carretero se encuentra el Corredor del Golfo de México, cuyo objetivo es reducir los tiempos de traslado desde la península de Yucatán hasta la frontera de Tamaulipas con Estados Unidos, particularmente hacia las ciudades de Reynosa y Nuevo Laredo. Asimismo, se contempla la ampliación de la Ruta 57, una de las principales vías carreteras del país por su conexión estratégica entre el centro y el norte del territorio nacional. Ambos proyectos fortalecerán la conectividad y el comercio exterior, destacó el funcionario.
Sobre los esquemas de inversión, Mendoza explicó que en el modelo CMRO, la concesión permanece a cargo del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), es decir, no hay cesión de derechos al sector privado, por lo que, a partir de esto, el fondo establecerá un contrato de corto a mediano plazo con una empresa privada, que aporte inversión y pueda asumir ciertos riesgos.
“Los proyectos, en todo momento, tienen que ser autofinanciables, porque lo que no queremos es que ponga una presión en las finanzas públicas y en las metas fiscales que hemos puesto para este año y para los siguientes”, destacó el funcionario. Y añadió que se establecerán altos estándares de desempeño y supervisión independiente para garantizar el cumplimiento de metas operativas y de calidad.
En el segundo esquema, la concesión que emite la SICT, a cargo de Esteva Medina, se otorgará a una empresa de inversión mixta, donde el sector público mantiene la mayoría accionaria –por ejemplo, con 51 por ciento frente al 49 por ciento del privado–. “Estos proyectos también tienen que ser autofinanciables, no pueden tener una merma en las finanzas públicas”.
Asimismo, señaló que se contemplan mecanismos de gobernanza y operación corporativa para proteger a los inversionistas privados, quienes aportarán el capital inicial. “La empresa desarrolla el proyecto de infraestructura atendiendo todas las necesidades que nos pone la cabeza de nuestro sector, que es la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes. Y vamos a asegurar que el sector privado, los que estén invirtiendo en este tipo de esquemas, puedan recuperar su inversión antes de que exista una repartición de las utilidades”.
Sobre el esquema CMRO se prevén 11 proyectos; de los cuales, Mendoza dijo que, actualmente ya iniciaron dos: el de la conexión Libramiento Reynosa y el tramo Tulancingo-Nuevo Necaxa; “ya están en construcción; si pasan por la zona, verán maquinaria y movimientos de tierra”.
Mientras que, en las próximas semanas arrancará el tramo Las Varas-Platanitos, explicó el funcionario. “Estamos trabajando también ya para la licitación de las calles laterales de México-Querétaro, Tepalcapa-Tepotzotlán, San Juan del Río-Querétaro, Libramiento Noreste de Querétaro, Tihuatlán-Tuxpan, Tulancingo-Nuevo Necaxa etapa 2, el Nuevo Corredor del Golfo de México y Puebla-Acatzingo”, agregó el funcionario.
Y sobre la inversión mixta, Mendoza señaló que ya existen siete proyectos en puerta: el de Puerto Verde, en Piedras Negras, “tenemos el Bypass de Tijuana-Ensenada. Estamos también por promover unas carreteras dentro de Baja California, Saltillo-Monclova, libramiento de Matehuala al entronque con Puerto México, conexión Urbana Saltillo-Ramos Arizpe, y el Puente Internacional Nuevo Laredo 4 y 5”.
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